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KAREMI AMAYA/ Bailaora

“Mi tía abuela Carmen era genial, yo solo bailo”

La joven artista ha protagonizado el filme 'Bajarí' y actúa en Barcelona

La sobrina nieta de Carmen Amaya, Karemi Aguilar.
La sobrina nieta de Carmen Amaya, Karemi Aguilar.

Mientras Barcelona se vuelca, estos días, en numerosos actos para conmemorar los cincuenta años de la muerte de Carmen Amaya, su sobrina nieta Karemi, baila en el Tablao Cordobés, el espectáculo De Sevilla ….a Jérezcasi en el anonimato, pese a ser una extraordinaria bailaora. Cada noche la aplauden numerosos turistas que desconocen sus raíces y algunos amantes del buen flamenco que viven en la ciudad.

La sobrina nieta de Carmen Amaya, Karemi Aguilar (México DF, 1985), conocida artísticamente como Karemi Amaya, saltó recientemente a la actualidad tras el estreno de la película de Eva Vila, Bajarí, palabra que significa Barcelona en caló. En la pasada Diada fue la suya una de las actuaciones musicales más aplaudidas y el pasado septiembre, en el Tablao Cordobés, obtuvo un rotundo éxito con un espectáculo en homenaje a su tía abuela, en el que compartió escenario con El Farru y Pastora Galván. La semana próxima tenía que presentarse en el Teatro Coliseum de Barcelona, con un espectáculo en solitario titulado Desde la orilla, pero unos problemas de última hora en la productora, ajenos a la artista, han provocado su cancelación. Con la sencillez y elegancia que la caracteriza Karemi ha encajado el golpe, y ha vuelto al Tablao Cordobés. "No puedo vivir sin bailar", afirma.

El público se preguntará ¿de dónde ha salido esta bailaora? "Nací en México, en DF, mi abuela Antonia, era hermana de Carmen Amaya, junto a otra hermana, Leonor, marcharon a América después de la Guerra Civil española y tras vivir veinte años en Argentina se fueron a México donde nació mi madre y después yo". La artista continúa: "Ellas dos me enseñaron a bailar y también mi madre, Mercedes Amaya, la Winy, que es una magnífica bailarina, además teníamos una escuela de flamenco en la capital azteca".

Quien haya visto la película de Eva Vila habrá descubierto a una bailaora joven y guapa, con un baile sensual y apasionado, que exhibe un electrizante zapateado y un braceo provocador. En la pantalla o en el escenario Karemi impresiona por su fuerza, en cambio en las distancias cortas, en el tú a tú, conmueve por su sencillez y dulzura. Emana paz y es una joven de su tiempo. Ahora más delgada que en la película, se parece a su tía abuela, Carmen. Se lo digo y sonríe.

Afirma con un mohín que extraña la comida mexicana. "Me gusta meditar, y en estos momentos me ayuda a enfrentarme a la popularidad tras rodar la película, porque a veces el mundo del éxito me da miedo. Cuando estaba en México no era consciente del peso del nombre Amaya ni de la importancia del baile de mi tía abuela, nosotros la llamamos familiarmente Baba”. Y prosigue: “Mi casa y el estudio estaban llenos de fotos de mi tía abuela, pero no fue hasta que llegué a España que me di cuenta de su magnitud. "Primero vine a Madrid, pues en México no habían tablaos y no tenía trabajo, pero por motivos personales regrese a mi país, y ahora hará unos tres años que vine a Barcelona y me quedé". Karemi primero empezó actuando en el Palacio del Flamenco de la calle de Balmes, y fue precisamente su director quien la animó a quedarse en nuestra ciudad. "Sí, poco a poco fui conectando con mis raíces y ahora me siento muy feliz aquí, me fascina pasear por los lugares que frecuentaba mi tía abuela", afirma la bailaora. En cuanto al éxito de Bajarí comenta: “La idea de Eva enseguida me entusiasmó y también fue decisivo saber que participaban artistas de la talla de Juan Fernández, el Tuto y Juan Manzano, el Coco. No solo he rodado Bajarí, también he trabajado en el último espectáculo de El Farruquito, para mí el mejor bailaor que existe, y con Antonio Canales al que también admiro." Precisamente con Canales está preparando un espectáculo que estrenarán en Nueva York. También recientemente ha recibido en el Festival de Flamenco de Jerez el premio a la Artista Revelación. Al preguntarle si le gusta que comparen su baile con el de su tía responde tajante: “Somos muy diferentes, ella era una genio, yo una bailaora, lo que pasa es que las raíces son las misma y eso se nota".

De los diversos actos que se han celebrado en honor de Carmen Amaya, Karemí acudió al Teatre Nacional de Calunya al estreno de La Capitana, y se emocionó al ver bailar a La Chana. “Para mí fue un momento muy especial, ya que sabía que a esta bailaora la había formado Carmen”. No ha podido asistir a otros eventos,dice, porque en el Cordobés hay cada día doble función.