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La ciencia también es cultura

El Álbum da Ciencia, pionero en España, revindica el trabajo de los científicos gallegos más relevantes como parte de la cultura de Galicia

Tino Fraga ante la estatua del Médico Rodríguez en A Coruña
Tino Fraga ante la estatua del Médico Rodríguez en A Coruña

Saber que Rosalía de Castro escribió Cantares Gallegos es conocer un dato relevante sobre la cultura gallega. Saber que Rof Codina es el creador de la vaca rubia, también. Nadie duda de que Galicia tiene un relevante patrimonio artístico y literario, pero pocos saben que cuenta también con una estimable cultura científica. El Consello da Cultura Gallega ha apostado por romper con la visión reduccionista que asimila lo cultural al ámbito de las artes y reivindica la necesidad de contar con este legado a la hora de considerar la cultura del País. Con ese objetivo, trabaja en la elaboración del Álbum da Ciencia, un catálogo de la excelencia científica acuñada con la marca Galicia.

Este proyecto, un diccionario enciclopédico virtual de la ciencia gallega, es el resultado del esfuerzo en materia de investigación y divulgación de un equipo de 26 especialistas, dirigidos y coordinados por Tino Fraga, ex director de los Museos Cientificos Coruñeses, doctor en Biología y miembro de la Sección de Ciencia, Natureza e Sociedade del Consello. “Queremos fomentar la cultura científica de la sociedad por medio de la difusión del trabajo desarrollado por los científicos y científicas más relevantes de nuestra historia”, explica. “Debemos sacar del armario la ciencia porque no podemos estar huérfanos de una pata tan importante de la contemporaneidad”, reclama este biólogo con vocación de historiador.

Para ello, se elaboran biografías sobre los nombres más sobresalientes de la Ciencia gallega, lo que implica una rigurosa investigación sobre la trayectoria de centenares de científicos enfocada con espíritu crítico y vocación divulgativa. El objetivo es llegar a las 350 entradas dedicadas personas que nacieron o hicieron ciencia en Galicia hasta 1975. “Se trata de la tarjeta de visita de lo que ha aportado Galicia a la ciencia universal, una parte sustancial del I+D histórico del País”. Es un proyecto vivo, en el que cada semana se cuelga una nueva biografía. “Recientemente se han publicado las biografías de científicas, Elisa Fernández de la Vega y Olga Moreiras, las primeras mujeres que figuran en este panteón virtual del mérito científico que evidencia la marginación histórica de la mujer en este campo”, lamenta Fraga. Según su coordinador, “no hay en España un álbum de la ciencia de las características del gallego”. La iniciativa tiene como punto de partida los trabajos realizados desde 1987 por la sección de Ciencia del Seminario de Estudos Galegos, que elaboró su Diccionario histórico de científicos galegosen dos entregas que vieron la luz en 1993 y 2005, con dos centenares de entradas que abarcan hasta el año 1936. “El golpe del 36 supuso un retroceso de la ciencia en Galicia, porque la ciencia es un trabajo en equipo y los equipos quedaron rotos por el exilio y la represión”.

El Consello da Cultura Galega decidió tomar el testigo para culminar este proyecto, pero ahora en formato on-line. El acceso gratuito a través de la red permite lograr una mayor difusión, facilita la actualización de contenidos y la publicación de material gráfico. Además, aunque el proyecto original está disponible en gallego, el objetivo es contar con versiones en español e inglés. De momento, un convenio con la Universidade da Coruña permitirá traducir los primeros 15 autores a estos idiomas. Además, otra colaboración con la Fundación Barrié prevé el desarrollo de materiales didácticos a partir de los contenidos del Álbum.

El Álbum da ciencia es una llamada a la autoestima: aquí se ha hecho ciencia como en cualquier país del mundo”, reivindica Fraga. Por eso, subraya la necesidad de “poner en valor la comunidad científica gallega ahora que su supervivencia está en riesgo”. Según dice, la ciencia está en una encrucijada debido a los recortes en investigación: “Los nuevos talentos no encuentran sitio, y si no hay una renovación generacional y se expulsa del sistema a los jóvenes no habrá futuro”. En este sentido, demanda “una definición precisa de la carrera de investigador, asegurando el futuro del profesional”.

No menos relevante es, en su opinión, “la coordinación de la investigación científica existente”. Así, apunta a la importancia de “definir proyectos en función de lo que tenga que ver con nuestros recursos naturales y con nichos tecnológicos que permitan estar en la vanguardia”. Por último, señala al capital privado: “Las grandes empresas deben dar un paso adelante y comprometerse en la investigación”. “La historia demuestra que hay un déficit crónico en la empresa privada en cuanto a su aportación a la investigación”, añade. “El Álbum da Ciencia representa una puesta en valor necesaria de la capacidad de los gallegos para hacer ciencia de primera división en un momento delicado para la comunidad científica que tanto ha costado articular”, afirma Xosé A. Fraga. También propone otro gesto para dar un merecido homenaje a este campo de nuestra cultura: “Reivindico el Día das Letras Galegas para Isidro Parga Pondal, que escribió el primer artículo científico en gallego, en los años 20 del siglo pasado”.