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Mondragón deja caer a Fagor

La corporación decide por unanimidad negar a la cooperativa la ayuda financiera que pedía

Manifestación de trabajadores de Fagor en Mondragón el pasado día 18.
Manifestación de trabajadores de Fagor en Mondragón el pasado día 18.

Mondragón deja caer a su cooperativa estrella, Fagor Electrodomésticos. El Consejo General de la corporación, su máximo órgano, ha hecho público un comunicado al filo de las 20.45 en el que por unanimidad considera que el proyecto de Fagor, que hace dos semanas anunció el preconcurso de acreedores, no responde a las necesidades del mercado y los recursos financieros que demanda —170 millones de euros— no servirían para garantizar su futuro empresarial.

Tras esta decisión, y dado que el Gobierno vasco tampoco está dispuesto a poner ese dinero, Fagor queda abocada al cierre. Pocas horas antes de conocerse la decisión del grupo, Fagor advertía en un comunicado conjunto de su Consejo Rector (la dirección de la cooperativa) y el Consejo Social (que representa a los socios-trabajadores) de que si no recibía la financiación solicitada se verá conducida a "una inminente presentación de un concurso de acreedores" que conllevará la "desaparición" de todas las actividades de la empresa.

Los responsables del grupo que encabeza Txema Gisasola consideran de forma unánime que el plan de viabilidad con el que Fagor quería salir adelante "no es factible". Sin afirmarlo expresamente, el grupo cuestiona la capacidad de la cooperativa de competir en el mercado global y "adaptarse a todos los cambios que se están produciendo en el sector con nuevos competidores y nuevas reglas de juego".

La corporación recalca en su nota que ha destinado a Fagor Electrodomésticos en concepto de apoyo interno del resto de cooperativas un total de 300 millones de euros. Y agrega que pondrá en marcha todos los mecanismos de solidaridad necesarios para reducir al máximo el impacto en el empleo, incluyendo desde recolocaciones a prejubilaciones y programas de formación. Fagor emplea a un total de 5.642 personas, de ellas unas 2.000 en el País Vasco. "El hecho de que nuestros negocios sean competitivos en sus respectivos mercados es una buena noticia para dar una solución al empleo excedentario de Fagor Electrodomésticos", sostiene.

Además, recuerda que el grupo está integrado por cooperativas autónomas e independientes con mecanismos de solidaridad compartidos, pero en la que la responsabilidad de gestión de los negocios "recae enteramente en cada una de ellas". Por ello, resalta que la situación de Fagor no afecta a las demás cooperativas, al no tratarse de un holding.

La corporación recalca que ha destinado a Fagor en concepto de apoyo interno 300 millones de euros

El grupo se compromete a presentar próximamente las iniciativas que permitan financiar todas las actividades que quiere poner en marcha para enjugar el impacto sobre el empleo del casi seguro cierre de Fagor en fechas próximas. La cooperativa contará en los próximos meses con financiación del grupo para "intentar salvaguardar el máximo número de empleos en las unidades de negocio sostenibles".

La corporación se ratifica además en su apuesta por el modelo cooperativo, puesto en cuestión en estas últimas fechas desde que la situación de Fago se volviese critica. "Al igual que se ha hecho a lo largo de sus casi 60 años de historia las cooperativas asociadas a Mondragón sabrán sobreponerse a esta difícil situación a través de decisiones empresariales de adaptación a los mercados y mediante la utilización de todos sus mecanismos e instrumentos de solidaridad", remata.

La muerte de Fagor se produce tras fracasar el intento de sus dirigentes de conseguir el oxígeno económico necesario para llevar adelante un severo plan de reestructuración de la empresa. La dirección de la cooperativa, con una deuda total de 859 millones —378 millones corresponden a los bancos—, cifró en 170 millones la inyección económica que Fagor precisa para salvar los negocios que son “rentables”. Esta cooperativa, que el pasado 16 de octubre decidió entrar en preconcurso de acreedores, ha intensificado durante estas dos últimas semanas las gestiones para buscar el auxilio de los Gobiernos central y vasco y de la Corporación Mondragón. Sin éxito.

El Gobierno vasco, por su parte, había supeditado una nueva ayuda económica a Fagor —a comienzos de año le aportó 40 millones— a la “implicación” del grupo en el rescate de su mayor y más emblemática cooperativa: “Si Mondragón no acompaña a Fagor, el Gobierno tampoco”, han venido a decir con otras palabras e insistencia estos últimos días tanto el lehendakari, Iñigo Urkullu, como la consejera de Desarrollo Económico, Arantza Tapia: “Si el propio grupo no cree que esto pueda ser llevado a cabo, el Gobierno vasco no acompañará a esa salida de esta empresa”, repetía Tapia horas antes de consumarse el no del grupo.

La Corporación Mondragón, con unos ingresos totales en 2012 de 14.081 millones de euros, agrupa a 280 entidades, de las que 110 son cooperativas y da empleo a unos 83.000 trabajadores, de los que 33.000 aproximadamente son cooperativistas. Este imponente entramado empresarial, que representa el 3,2% del PIB del País Vasco,

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