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El proceso de contratación del ‘coach’ de Fabra estuvo plagado de irregularidades

Esther Pastor asumió el gasto tras negarse Santamans a costear el asesor

Esther Pastor, durante su comparecencia en una comisión de las Cortes Valencianas el pasado septiembre.
Esther Pastor, durante su comparecencia en una comisión de las Cortes Valencianas el pasado septiembre.

El proceso de contratación de un coach o entrenador personal para mejorar el liderazgo del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, se realizó de manera irregular el pasado mes de marzo. Y tras el escándalo generado en la opinión pública —al difundirse que las aptitudes de Fabra como líder político iban a mejorar con cargo al erario público— se justificó la rescisión del contrato a finales de mayo en base a las mismas irregularidades que estaban en el origen de la decisión.

Así consta en la información a la que ha tenido acceso EL PAÍS, que revela que la entonces directora general de Organización y Coordinación Esther Pastor —ahora secretaria autonómica— propuso la contratación del coacher Javier Martínez de Marigorta y aceptó pagar con cargo a su presupuesto los 20.993 euros del contrato pese a que el gasto tenía difícil encaje en su departamento.

Pastor asumió la contratación del asesor externo de Fabra ante la negativa del director general de Relaciones Informativas, José Santamans, a hacer frente al coste del preparador de liderazgo del presidente, según ha podido saber este periódico de fuentes de Presidencia de la Generalitat.

Marí garantizó la legalidad pero pidió inusualmente dos escritos de rescisión

En un correo enviado el 30 de mayo con copia a Alberto Fabra, Pastor explica que la cancelación del contrato “y el pago de una parte de la factura” es posible por la existencia de irregularidades. Consistentes, básicamente, en que la propuesta y la aprobación del gasto deben hacerse por una misma dirección general. Según Pastor, fue Santamans quien propuso la contratación del coach, mientras que ella se encargó de aprobar el gasto. La intervención de dos direcciones generales en un mismo proceso sería causa suficiente para la cancelación del contrato porque “la Intervención debería de hacer un informe de disconformidad por la incorrección de aplicación en la imputación contable de los gastos”.

Los hechos, sin embargo, se compadecen poco con el texto de Esther Pastor. Según su escrito, Santamans debería haber hecho la propuesta y autorizado el pago; pero no hizo ninguna de las dos cosas. Quien sí lo hizo fue Esther Pastor. Ella propone y autoriza tal y como se puede comprobar en los documentos fechados el 15 de marzo y el 11 de abril de 2013 reproducidos más arriba; aunque en este último, extrañamente, diga “Examinada la propuesta formulada por la Dirección General de Relaciones Informativas”. Esa propuesta nunca existió.

El correo en el que explica al presidente de la Generalitat el proceso seguido para la cancelación del contrato es extraordinariamente confuso y erróneo. El único hecho cierto que narra es que fue ella, a través de la dirección general de Organización y Coordinación, quien firmó la aprobación del gasto para, a continuación, prácticamente autodesmentirse: “Se puede presuponer que la partida presupuestaria con cargo a la cual se realiza el gasto sea la de esta última DG De Org. y Coor. En ese caso debiera haber sido la titular quien desde el principio hubiera hecho la propuesta”.

El documento fechado el 15 de marzo y firmado por Esther Pastor dice: “Esta Dirección General de Organización y Coordinación de la Presidencia de la Generalitat, PROPONE la adjudicación de contratación de servicios especializados en formación de estrategias de marketing político y liderazgo, a prestar a la citada Presidencia, a favor de la empresa individual Javier Martínez de Marigorta Andreu”...

La propuesta de contratación del coacher estuvo supervisada por el entonces subsecretario de la Consejería de Presidencia Jesús Marí —que abandonó su puesto en la Generalitat a principios de septiembre, tras las tensiones generadas por la filtración del contrato del preparador de liderazgo, para trabajar en el sector privado—. Marí aseguró a Pastor que la propuesta de contratación que realizaba, y a la que se habían negado otros departamentos de Presidencia, contaba con todas las garantías jurídicas.

El presidente de la Generalitat ordenó la rescisión del contrato tras divulgarse, a finales de mayo, la existencia del mismo.

El malestar interno por las irregularidades en la gestión de la contratación del coach fue de tal magnitud que Pastor llegó a pasar por el registro de la Generalitat la propuesta formal de rescisión del contrato el 10 de junio. En ella dejó constancia de que el preparador renunciaba al contrato y de que Marí era conocedor de la decisión.

Sin embargo, el subsecretario no se conformó con el escrito de Pastor y diez días después, tras la remodelación hecha en Presidencia exigió a la nueva directora general de Coordinación Institucional, María Jesús García Frígols una segunda resolución rescindiendo el contrato con el preparador.

El presidente, el preparador y el portavoz

J. G. / J. F., Valencia

A pesar de la agria polémica, que le valió incluso las críticas de su propio partido, el presidente de la Generalitat decidió el pasado mes de mayo mantener su propio programa de preparación personal. Entonces, Fabra admitió: “Entiendo que este tema no puede ser pagado por los ciudadanos y no ha costado ni un sólo céntimo de euro a los ciudadanos y no va a costar”. “El coste será asumido lógicamente por mí y no hay nada más que hablar”, sentenció. Desde entonces Fabra ha mantenido el contacto con Martínez de Marigorta, con quien tiene previsto retomar las sesiones de preparación.

El coach Javier Martínez de Marigorta aludió ayer a una cláusula de confidencialidad para evitar detallar las condiciones del curso de liderazgo que contrató la Generalitat. Admitió que, antes de iniciar cualquier trabajo, mantiene un par de reuniones con el cliente para fijar sus objetivos. Por sus talleres han pasado desde 2010 cerca de 300 políticos, directivos y particulares. Su asesoramiento dura unas cien horas. El consultor guarda un recuerdo agridulce de la polémica. “Me he visto involucrado en algo que ni me va ni me viene”, zanjó para desmarcarse de quienes le relacionan con el PP.

Fuentes de la Generalitat indicaron que Fabra tiene previsto retomar las sesiones con Marigorta para continuar con una formación más específica.

El presidente de la Generalitat ya realizó un curso de mejora de sus aptitudes el año pasado en compañía del vicepresidente José Ciscar, que fue precisamente el encargado de defender públicamente la contratación.

Y ello, pese a que cuando compareció el 30 de mayo, tras la reunión semanal del Consell ya se había decidido la rescisión del contrato del coach. Ciscar aseguró que se trataba “de un esfuerzo de formación para ponerlo al servicio de los valencianos”. “El curso se enmarca en ese contexto, en una formación permanente para, desde su responsabilidad como presidente de la Generalitat, dar el máximo de sí mismo en beneficio de todos los ciudadanos”, recalcó el portavoz. Tan solo dos horas después, Presidencia emitió un comunicado público en el que anunciaba la rescisión del contrato con el preparador personal.