Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los radiólogos ya alertaron del alto coste de la privatización

Los profesionales valencianos calificaron el concierto de "formidable negocio"

Fue el presidente de la Sociedad Española de Radiología, Joaquín Fernández, quien en el año 2000 calificó por vez primera de pelotazo al concurso que blindó el negocio de los diagnósticos por resonancia magnética de pacientes de la red pública valenciana en favor de tres empresas privadas: Eresa, Inscanner y Beanaca. Hasta entonces, estas firmas concertaban sus servicios con la Administración del PP igual que antes lo hicieron con el Gobierno socialista. Pero en 2000, con Eduardo Zaplana como presidente de la Generalitat, se introdujo un cambio.

Se lanzó un concurso para conceder de forma exclusiva y garantizada por ocho años los diagnósticos de pacientes del Servicio Valenciano de Salud a tres empresas. Fernández anunció, como ya habían planteado radiólogos valencianos y de toda España que esta medida dispararía el gasto y las exploraciones. Y no se equivocaba.

Lo plantearon también los radiólogos valencianos, que calificaron al contrato de “formidable negocio” para las adjudicatarias. Abogaban por que la Generalitat comprara los equipos para los principales hospitales públicos, en lugar de encargar las exploraciones a empresas privadas instalando sus equipos en la red sanitaria valenciana. Otro estudio de especialistas valencianos de 2000 ya señalaba que las exploraciones con equipos propios costarían la mitad si no se privatizaba el servicio. Tampoco se equivocaban.

El gasto del primer concurso (2000-2008) que contemplaba exploraciones por valor de 166 millones de euros se superó ampliamente. En 2004 el sobrecoste respecto a la cantidad prevista ese año fue del 71% y en 2005 del 70%. En este último año, Inscanner, facturó el doble de lo que inicialmente contemplaba el concurso. En 2006, ya se había superado los 166 millones de euros de gasto previsto para todo el año, según los datos de la propia Consejería de Sanidad. Finalmente, el presupuesto se rebasó en unos 100 millones de euros, como denunció la oposición. Mientras las recomendaciones de la Sociedad Española de Radiología Médica eran 30 exploraciones por cada 1.000 habitantes, en la Comunidad Valenciana, se practicaban una media de 70. Con estos antecedentes, la Generalitat volvió a optar por el mismo modelo y en 2008 convocó un nuevo concurso, esta vez con Francisco Camps al frente del Consell. Se repitió la fórmula, corregida y aumentada: el presupuesto entre 2008 y 2018 fue de 497 millones de euros con un sólo lote para todo el territorio. Los beneficiarios fueron los mismos, ahora bajo la UTE Erescanner Salud, y un socio nuevo, Ribera Salud.{Entradilla}

JAIME PRATS, Valencia