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Ciutadans burló el control público a su fundación al registrarla en Madrid

El Tribunal de Cuentas no puede fiscalizar a Tribuna Cívica entre 2009 y 2012

El líder de Ciutadans, Albert Rivera, celebrando el auge del partido en las últimas autonómicas.
El líder de Ciutadans, Albert Rivera, celebrando el auge del partido en las últimas autonómicas.

La fundación de Ciutadans, Tribuna Cívica, ha funcionado durante cuatro años sin ningún tipo de control público gracias a que el partido decidió inscribirla en Madrid, y no en Barcelona. Ni la Sindicatura de Cuentas ni el Tribunal de Cuentas han podido indagar en esta fundación entre 2009 y 2012. El ente fiscalizador catalán exigió esta semana al partido los presupuestos de su fundación. Ciutadans, que basa parte de su acción en la reclamación de más transparencia, se había negado hasta esta semana a facilitar la documentación al ente fiscalizador catalán argumentado que no estaba inscrita en el registro de fundaciones de la Generalitat.

Tribuna Cívica nació en 2008 en Barcelona, pero se registró como fundación en Madrid, en el ministerio de Cultura, el 13 de abril de 2009. Al estar fuera de Cataluña la Sindicatura de Cuentas no podía fiscalizarla. Pero la fundación tampoco tuvo control del Tribunal de Cuentas, según confirma un portavoz del organismo. La ley de financiación de partidos políticos de 2007 establece que, en el caso de las fundaciones vinculadas a las formaciones, el Tribunal de Cuentas fiscalizará a aquellas que tengan representación “en las Cortes Generales”, es decir, en el Congreso y el Senado. Ello exime a Ciutadans, que en 2008 y 2011 no obtuvo representación en ninguna de las cámaras.

La ley cambió en 2012 y amplió el abanico a todos los partidos con representación parlamentaria, lo que incluye a las fundaciones de las formaciones que solo están presentes en los parlamentos autonómicos, como Ciutadans. El Tribunal de Cuentas, sin embargo, está redactando los informes de control de los partidos y sus fundaciones entre 2009 y 2012 basándose en la ley antigua, ya que es la que estaba en vigor durante esos ejercicios, según confirman fuentes del ente fiscalizador. A partir del informe relativo a 2013 el Tribunal podrá controlar a Tribuna Cívica.

El secretario general y portavoz de Ciutadans, Matías Alonso, aseguró ayer en conversación telefónica con este diario que el partido desconocía la ausencia de controles cuando decidió establecer su fundación a Madrid para mostrar su voluntad “de actuar en todo el Estado”. Sin embargo, la fundación solo ha hecho un acto, y fue en Barcelona. También prestó su nombre a las escuelas de formación del partido, que tuvieron lugar en Cataluña. Ciutadans defiende que esta fundación no ha tenido ingresos ni públicos ni privados y que funciona con los 7.500 euros de aportación inicial.

La Sindicatura está a la espera que Ciutadans le envíe la documentación de Tribuna Cívica, según publicó el Ara el jueves. El ente fiscalizador catalán también aguarda documentos sobre otra asociación relacionada con el partido, Egara-Civitas, que sí recibió subvenciones de la Generalitat. El partido asegura que esta entidad no está vinculada orgánicamente con el partido, pero afirma que informará a la Sindicatura sobre ello cuando tenga un requerimiento oficial. Ciutadans ha pedido reunirse con el presidente del ente fiscalizador catalán, Jaume Amat, para aclarar la situación.