Desactivado un paquete bomba en una gestoría de Barcelona
El artefacto fue enviado a la compañía por correo desde el extranjero
Una gestoría de Barcelona recibió este jueves a primera hora un paquete bomba en sus instalaciones, con un mensaje que advertía que debían desalojar el edificio en 20 minutos. A las nueve de la mañana, la compañía avisó a la policía catalana, que acudió a su sede, en el número 28 de la ronda del General Mitre, en Sarrià. Como no son raros este tipo de alertas, la patrulla de agentes que llegó en un primer momento se lo tomó como un falso aviso más.
Pero en esta ocasión la amenaza era real. Los Mossos d’Esquadra activaron los protocolos habituales, desalojaron parte del edificio y enviaron a los especialistas en explosivos (Tedax). Después de analizar el paquete que llegó por correo, la policía comprobó que el artefacto estaba compuesto por una especie de temporizador, con varios cables, y pinzas de la ropa, conectadas a dos baterías.
Pasadas las once de la mañana, los Tedax desactivaron el paquete y confirmaron que se trataba de un “artefacto explosivo auténtico”, según fuentes policiales. Ahora los artificieros analizan el artilugio para saber exactamente de qué estaba compuesto, y la potencia que podía tener.
El paquete, según fuentes del caso, fue remitido a la empresa desde el extranjero
La gestoría es una compañía internacional, con sede, en España, en Barcelona y en Madrid. Los Mossos investigan quién se encuentra detrás del envío. El paquete, según fuentes del caso, fue remitido a la empresa desde el extranjero, aunque hasta el momento no hay ninguna información clara sobre el objetivo de la colocación de ese paquete bomba. La policía catalana descarta que el artefacto esté vinculado a cualquier expresión relacionada con la jornada independentista del 11 de septiembre.
También este jueves, la policía catalana recibió otro aviso de un paquete sospechoso en Correos, que parecía una granada. Tras analizarlo, resultó ser un mechero. El miércoles, durante la Diada, la policía catalana recibió también un aviso de que se había dejado un artefacto explosivo en el centro de Barcelona. Los Mossos lo encontraron en una papelera, en las inmediaciones de paseo de Gracia con Gran Vía. Se trataba de una caja de zapatos, que contenía un teléfono móvil y unos cables, todo de juguete. Otra falsa alarma.
El lunes a primera hora, fue en un aparcamiento de la comisaría de los mossos en Tortosa (Baix Ebre). Un delincuente detenido días antes por los agentes fabricó una especie de artilugio casero, que no estalló. El juez ordenó su ingreso en prisión.
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