El asalto a una masía de Estaràs reaviva el debate sobre los somatenes

Un vecino resultó herido de bala en el pecho durante el atraco

La masía de Estaràs asaltada durante la noche del sábado
La masía de Estaràs asaltada durante la noche del sábadoJOSEP LLUÍS SELLART

El violento atraco el sábado por la noche a una masía del núcleo de Gàver, perteneciente al municipio de Estaràs (Segrià), ha reactivado la polémica sobre la conveniencia de organizar patrullas de vigilancia de somatenes ante los problemas de seguridad de la zona. Los habitantes de la población, de solo 33 habitantes, se plantean esta posibilidad, después de que el propietario, de 43 años, de una casa aislada sufriera heridas de bala en el pecho cuando tres individuos asaltaron su domicilio. El hombre fue trasladado al hospital Vall d’Hebron de Barcelona, aunque su vida no corre peligro.

 Los hechos sucedieron sobre las diez de la noche del sábado, cuando tres individuos entraron escopeta en mano en la masía conocida como la Torre de Gàver, una edificación medieval situada a 300 metros de Estaràs. Los asaltantes amordazaron y golpearon a las tres personas que entonces se hallaban dentro, dos hombres y una mujer, según informaron los Mossos d’Esquadra. Poco después, el propietario de la finca sorprendió a los agresores cuando volvía de trabajar. Entonces fue cuando estos le dispararon y huyeron. Los Mossos d’Esquadra continúan la búsqueda de los tres individuos. Por su parte, los inquilinos que fueron agredidos en la vivienda fueron trasladados al hospital de Igualada.

Los agentes de la policía catalana señalaron que el modus operandi de los ladrones “es el habitual en estos casos”. Durante toda la jornada de ayer, el grupo de la policía científica de los Mossos d’Esquadra precintó la masía para encontrar pistas que permitan dar con los ladrones. La casa, aislada y ubicada en una carretera poco transitada, facilita que sea un objetivo atractivo para los asaltantes y acrecienta la sensación de inseguridad de sus habitantes. Precisamente, el pasado 23 de febrero, el mismo agricultor de Estaràs sufrió un ataque similar. Entonces, los asaltantes no llegaron a entrar en la masía pero el propietario, durante un forcejeo con sus agresores, recibió un golpe en la cabeza y necesitó puntos de sutura.

Todo esto ha reavivado el debate sobre los somatenes. “Si es necesario habría que incrementar la seguridad hasta con patrullas de vecinos para evitar la sensación de desamparo que tenemos las personas que vivimos en casas alejadas de las áreas urbanas”, defendió ayer la propietaria de la casa rural Torre de Mejanell, situada en el propio municipio. La misma opinión tiene el responsable del coto de caza de Gàver, Roberto Miguel de Licia, quien reclamó más vigilancia policial ante el crecimiento de los robos. De Licia no descartó reclutar a los habitantes de Gàver para organizar somatenes.

En Estaràs y en otras poblaciones de la comarca leridana de la Segarra ya se han producido diversos asaltos a masías aisladas durante este año, lo que ha provocado un aumento de los dispositivos policiales, que para los vecinos no resultan suficientes.

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