Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Serra culpa a la crisis y exonera a los gestores de Caixa Catalunya

El expresidente de la entidad bancaria asegura que la responsabilidad de los directivos en el fiasco de la caja es mínima

El expresidente de Caixa Catalunya, Narcís Serra Ampliar foto
El expresidente de Caixa Catalunya, Narcís Serra

El expresidente de Caixa Catalunya, Narcís Serra, ha defendido este martes su gestión al frente de la entidad durante cinco años desde 2005 y ha concluido que “el gran responsable [de la quiebra] es la crisis y el paro de las empresas; no hay dinero para pagar las hipotecas”. “Les sugiero que antes de ir a buscar personas analicen las causas”, ha desafiado al final de su primera intervención en la comisión parlamentaria que analiza la quiebra de parte del sistema catalán de cajas de ahorros. Serra ha justificado en varias ocasiones que su cargo era institucional y no ejecutivo.

Preguntado sobre su porcentaje de responsabilidad en la quiebra --que la semana pasada su sucesor, Adolf Todó, cifró en el 5% mientras que atribuyó el 95% restante al director general, Josep Maria Loza--, el expresidente no ha querido responder y ha apuntado: “Espero que Loza y Todó no se enfaden, pero no son tan importantes”. Aunque ante la insistencia de las preguntas de los grupos parlamentarios y la formulación de cuestiones concretas sobre quién decidió invertir en ladrillo, colocar productos de riesgo a ahorradores o quién evaluaba estos riesgos, Serra ha acabado responsabilizando a quien dirigió la entidad entre 1998 y 2008 aunque, ha matizado, "no se le puede acusar de negligente".

Todó pidió 800.000 euros, una cifra que Serra considera “exagerada y desproporcionada”

Serra ha realizado una intervención “palabra por palabra idéntica a la que hizo hace un año en el Congreso de los Diputados”, tal y como le ha reprochado el diputado de ERC, Pere Aragonès, en la que ha defendido las alertas que desde 2007 él mismo lanzó sobre los riesgos que corría la entidad por su excesiva exposición al ladrillo. Incluso ha recordado como antes de la creación del FROB sugirió crear un fondo de adquisición de activos inmobiliarios y que fue muy criticado por ello.

El ex presidente de la que fue la tercera caja catalana, ha asegurado que desde 2007 comenzó a advertir de la "excesiva exposición" de la entidad al ladrillo, pese a que fue un año de beneficio récord, y a que no había, ha dicho, indicios "de que iría mal". A medida que han avanzado las preguntas por parte de los grupos parlamentarios ha acabado reconociendo que la entidad "debería haber tomado más precauciones" y que pecaron en exceso al confiar en consultoras externas. "Somos responsables de un crecimiento que nos complació demasiado y que no podía acabar bien", ha zanjado.

Serra ha admitido que la entidad que presidió alimentó la burbuja cuando promovía viviendas al tiempo que daba hipotecas, pero ha recordado que “hasta 2007 la actividad promotora fue muy rentable”. El beneficio en 2007 fue de 593 millones de euros. En este sentido, también ha argumentado la retribución que Adolf Todó fue fichado en 2008 procedente de Caixa Manresa. Todó pidió 800.000 euros, una cifra que Serra considera hoy “exagerada y desproporcionada para el sector, el país y para lo que nos esperaba”, pero ha admitido que la cantidad está dentro de la media del sector entonces, al tiempo que ha recordado los beneficios que tenía la entidad. También sobre la indemnización que recibió Josep Maria Loza al marcharse ha considerado que no la merecía.

Como también hizo en el Congreso, el economista y expolítico del PSC –ex secretario general del partido, exviceperesidente de España, exalcalde de Barcelona y exministro de Defensa—ha lanzado una encendida defensa del modelo catalán de cajas, hasta el punto de asegurar “que lo echaremos de menos” y que "algún día habrá que buscar la manera de recuperarlo". Serra ha recordado que la competencia entre entidades catalanas era beneficiosa para los ciudadanos y que durante muchos años colaboraron a facilitar a las familias la compra de sus viviendas.

Los grupos parlamentarios han subrayado la contradicción en la que ha caído Serra al defender la fusión de las cajas de Catalunya, Manresa y Tarragona en 2009, cuando por otra parte ha subrayado que parte de la responsabilidad en el estallido de la crisis la tuvo la concentración de entidades. “Las ayudas del Banco de España condicionaban a la concentración”, ha respondido.

Preguntado sobre si admite algún tipo de responsabilidad sobre las ejecuciones hipotecarias ha respondido que durante su mandato se hicieron pocas y se ofreció quedarse de alquiler a las familias afectadas; sobre la venta de productos tóxicos a familias sin conocimiento suficiente, ha asegurado que el SAC (Servicio de Atención al Cliente) "no lo detectó". Hoy día, CatalunyaCaixa tiene constancia de unas 700 demandas en los juzgados de clientes que adquirieron productos híbridos (participaciones preferentes y deuda subordinada).

Más información