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Helados playeros de gazpacho y canela

La playa de Valencia reúne una selección de los maestros que disputarán la final en Rimini

Gelato World Tour es una iniciativa privada que se celebra en varias ciudades del mundo

Maestros preparando sus helados en la Malva-rosa.
Maestros preparando sus helados en la Malva-rosa.

Huele a hierbabuena, canela y limón. Suena el italiano. Se ven plátanos, naranjas, fresas, piñas, huevos, frutos secos... Y mucha leche fresca. Las siluetas blancas de los maestros heladeros se recortan sobre el fondo del mar. Se desplazan de un lado a otro, portando bandejas rebosantes de helado, manipulando las máquinas de las que se obtiene el producto artesanal. Son los participantes de la llamada Gelato World Tour, una competición internacional con diversas pruebas de las que saldrá el mejor heladero artesano del mundo.

El público ya puede degustar desde este viernes y hasta el domingo (de 13 a 24 horas) en la playa de la Malva-rosa de Valencia el trabajo de los 16 maestros heladeros radicados en España y seleccionados para esta prueba. Cinco euros dan derecho a probar tres terrinas de helados de gazpacho, mantecado, galleta maría, chocolate de lejano Oriente o con perfume de canela, turrón de Jijona, calabaza trufada; o de sorbetes de mora con limón, de naranja de Sóller con hierbabuena y cardamomo (el sorbete no lleva leche a diferencia del helado).

Todos ellos fabrican sus preparados artesanales en una especie de "aldea" montada en el paseo marítimo, frente al hospital Malvarrosa, hasta el próximo domingo. Un jurado elegirá el domingo los tres maestros ganadores que pasarán a la gran final de Rímini en 2014. El veredicto también recogerá el gusto del público que puede también votar por su sabor preferido.

El heladero florentino Gabriele Maggionelli trabaja con la Carpigiani Gelato University, de Rimini, organizadora de la competición, junto con la firma Sigep, que cuenta con el patrocinio de empresas italianas del sector como IFI, MEC3, y la colaboración del ministerio de Asuntos Exteriores de Italia y, en esta cita, del Ayuntamiento de Valencia.

Maggionelli destaca un helado de su tierra toscana de galleta, almendras y un vino dulce. El valenciano Javier Das, de la Golosa Helados Artesanos, presenta en competición su helado de mantecado. "Hice una encuesta entre mis clientes y el que más les gusta es éste", comenta, rodeado de otros colegas, entre los que se encuentran varios alicantinos. 

La cita playera en Valencia ofrece, además de helados, charlas, talleres y cursillos. La iniciativa pretende reivindicar el helado artesano, hecho con productos frescos (también la leche debe ser fresca) y naturales y con mucho menor porcentaje de aire que los helados industriales, lo que explica que con el mismo volumen, los primeros pesan mucho más que los segundos. La organizadora Valentina Righi apuesta por trasladar al resto del mundo el hábito italiano de comer helados a lo largo de todo el año y no sólo en verano, en el denominado consumo estacional.

Mal tiempo, menos helados

Entre los miembros del jurado se encuentra el heladero de Ibi José Luis Gisbert, presidente de la Asociación Empresarial Nacional de Elaboradores Artesanos y Comerciantes de Helados y Horchatas (ANHCEA). 

Gisbert señala que el numero estimado de heladerías artesanas en España es de unas 2.500. A esta cifra se debería añadir a estas deberías añadir unos 15.000 puntos de venta de helado industrial y miles de cafeterías y pastelerías que venden helado mayoritariamente industrial

Las ventas de helado artesano en España el año pasado se estimaron en 235 millones de euros

Este año con la climatología adversa, "no ha habido un buen inicio de  temporada". "Esperamos que el verano nos permita recuperar al menos en parte, la perdida de ventas estimada será de entre un 20 y un 30% según las zonas".

Desde 2008, las heladerías han crecido en España en un 20%, y se concentran sobre todo en la costa Barcelona, Valencia, Alicante, Málaga etc, llegando en algunos casos a un exceso de oferta.

Gisbert también incide en el interés mostrado por las nuevas generaciones de heladeros por la formación.