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La crisis penetra en el obrador del maestro pastelero Paco Torreblanca

La empresa achaca la decisión a la crisis y el descenso de las ventas

También el sobredimensionamiento de las instalaciones del negocio

Paco Torreblanca.
Paco Torreblanca.

La crisis ni hace distingos ni con los más exquisitos restauradores. El prestigioso repostero Paco Torreblanca y su mujer se han declarado en concurso voluntario de acreedores debido a “la situación financiera en la que se han visto inmersos” a causa de la grave crisis económica, el descenso en el volumen de ventas de su negocio y la “sobredimensión” de sus instalaciones productivas. Así lo explicaron ayer a Europa Press fuentes de la firma del pastelero alicantino después de que este jueves el Boletín Oficial del Estado (BOE) haya publicado la declaración del estado de concurso voluntario de Paco Torreblanca y de su esposa, María Consuelo Coloma.

Las mismas fuentes detallaron que esta medida se debe a “la situación económica y financiera en la que se encontraban inmersos a raíz de la gravísima crisis económica actual, el descenso en el volumen de ventas, así como a la sobredimensión de sus instalaciones productivas”. Por ello, apuntan, “y con el fin de ordenar el pago a sus acreedores, dando riguroso cumplimiento de lo que viene establecido en la vigente Ley Concursal, se han visto obligados a la toma de tan delicada decisión”.

Torreblanca agradeció ayer por la tarde a través de su cuenta de Twiter el apoyo recibido y ratificó su intención de “seguir adelante” pese a las circunstancias que le han obligado a adoptar esa medida. Se da la circunstancia de que su hijo, Jacob Torreblanca, también pastelero, se declaró en concurso de acreedores voluntario el pasado abril

Paco Torreblanca (Villena, Alicante, 1951) es el mejor pastelero de España. En 1990 fue distinguido también con el título de mejor pastelero de Europa. Era la primera vez que en España alguien conseguía el título de este campeonato de repostería. A partir de ese momento se convirtió en un referente en la nueva repostería y su obrador de Elda, con el nombre japonés Totel (aurora) se le quedó pequeño y tuvo que levantar otro en Monòver, que poco a poco se fue convirtiendo en una prestigiosa universidad de la repostería. Siguiendo esa estela, en febrero de este año abrió su primera escuela en Petrer, la International School of Pastry Arts, en la que él mismo imparte varios programas destinados a la formación de jóvenes pasteleros procedentes de todo el mundo.

El nombre de Paco Torreblanca resonó con mayor fuerza sobre todo a partir de 2004, cuando fue elegido para elaborar la tarta de bodas de los príncipes de Asturias. En esta etapa expansiva, el repostero abrió varios establecimientos en la Comunidad Valenciana (Alicante, Elda y Valencia) a través de la sociedad Bombonerías y Pastelerías Torreblanca, que ha quedado al margen del concurso.