La Sinfónica despide con Wagner a su director artístico

El concierto de clausura del Festival Mozart se convirtió en un homenaje a Víctor Pablo Pérez

La cantante Violeta Urmana, en el concierto de la Sinfónica con Víctor Pablo Pérez.
La cantante Violeta Urmana, en el concierto de la Sinfónica con Víctor Pablo Pérez.MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ

Víctor Pablo Pérez fue el principal protagonista del concierto de clausura del Festival Mozart, en el que acompañó a la cantante Violeta Urmana en un monográfico sobre Wagner. A la salida a escena del hasta ahora director artístico de la Orquesta Sinfónica de Galicia, el público del palacio de la Ópera le dedicó una fuerte y larga ovación y un grupo de aficionados repetía el grito ¡maestro! que Pérez recibió desde el podio, en un tenso silencio.

Abrió el programa el preludio del tercer acto de Los maestros cantores de Núremberg, tras el que hizo su aparición Violeta Urmana, cantante de difícil catalogación: podría ser una soprano falcon, aunque su actual falta de masa sonora en el registro grave la aleja de tal denominación y no digamos de la de soprano-mezzosoprano que figura como cabecera del curriculum-vitae en el programa de este concierto. Urmana cantó con gran expresión dramática y la vocalidad arriba mencionada las tres piezas de su programa: Der Männer Sippe de La valquiria, Mild und Leise de Tristán e Isolda, con la que elevó la temperatura de la gala inmediatamente antes del descanso.

La Inmolación de Brunilda de El ocaso de los dioses cerró programa entre gandes aplausos del público. Como regalo ante la gran ovación del público coruñés, se interpretó como regalo Sie sind der Frühling. La calurosa ovación y nuevas aclamaciones a Pérez, titular durante veinte años de la OSG, no lograron hacerle salir solo a recoger el homenaje de sus fieles, lo que dio lugar a numerosos y encontrados comentarios a su actitud.

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