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Gran versión de La Fanciulla del West por Maazel y la OSG

En el trío vocal protagonista destacó la Minnie de Ekaterina Metlova por su interpretación, con algunos momentos de ingenua ternura y muchos otros de notable dramatismo

Imagen del concierto
Imagen del concierto

Lorin Maazel volvió al Festival Mozart con la ópera La fanciulla del West, de Puccini, en versión concierto. Esta interpretación es fruto de la colaboración entre el Festival Mozart y el Festival de Castleton, que fundó y dirige el maestro estadounidense, donde la obra de Puccini se interpretará en versión escénica el 6 de julio próximo.

La calidad de la versión ofrecida por Maazel en A Coruña estuvo basada en lo que se conoce como cuerpos estables de un teatro de ópera: su orquesta y coros, en este caso. El desempeño de la Orquesta Sinfónica de Galicia fue tan brillante de principio a fin del concierto que justifica sobradamente las palabras del propio maestro en su web a propósito de su estancia en A Coruña, cuando afirma: “Elegí La Coruña para este evento, porque mantiene un magnífico conjunto orquestal, insuperable en España y competitivo con los mejores de Europa”. Desde los primeros compases de la introducción, la OSG mostró un sonido de especial especial redondez y un poderío sonoro que le daban la presencia de una banda sonora cinematográfica; pero también una amplísima gama dinámica sutilmente matizada y una enorme riqueza tímbrica en todas sus secciones, junto a las cuales lució siempre su proverbial ductilidad.

Las secciones masculinas de su Coro volvieron a confirmar la positiva y continua evolución del conjunto dirigido por Joan Company, con momentos en que su timbre mostró especial belleza, siendo su primera intervención el primer indicio significativo en ese aspecto. Cuando un maestro como Maazel cuenta con tales instrumentos, la versión es forzosamente de gran solidez. Y a ello contribuyó también en gran medida el grupo de comprimarios, entre los que cabe destacar, por presencia e interpretación el Sonora de Andrew Stuckey.

En el trío vocal protagonista destacó la Minnie de Ekaterina Metlova por su interpretación, con algunos momentos de ingenua ternura y muchos otros de notable dramatismo. En este registro, aprovecha a la perfección la brillantez de su voz, especialmente en los pasajes a forte en el registro agudo, que emite con notable limpieza y gran potencia. La escasa proyección de voz impidió que esta, en un ámbito sonoro tan desagradecido como el del Palacio de la Ópera, “rodara” debidamente en los pasajes en mezzovoce y piano del primer acto. Su interpretación, que fue a más a lo largo de la obra, permitió al auditorio obviar este punto.

Paul LaRosa compone un Rance sólido por voz e interpretación, tanto vocal como gestual, incluso dentro del escaso margen que ofrece una versión concierto ni siquiera semiescenificada. Su tahúr reconvertido en sheriff es muy creíble con momentos brillantes vocal y dramáticamente. La voz de Jonathan Burton tiene un bello timbre y canta con emoción el personaje de Dick Johnson, desde su aparición en el saloon La Polka hasta su huida final con Minnie y especialmente en su escena de amor en la cabaña de esta, donde se muestra el fondo lírico del personaje. Una emisión de voz excesivamente abierta por momentos y una notable falta de expresividad gestual por estar muy pendiente de una partitura que deberá memorizar de aquí a un mes deslucen algo su meritoria actuación.