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La SGAE destituye al cargo que firmó en la Xunta una ayuda para Antón Reixa

El director del organismo se enfrentó a principios de abril a una reunión en la que se debatió si debía continuar en el cargo por esta subvención

Presentación del musical Galicia Canibal
Presentación del musical Galicia Canibal

El conflicto que estalló en la cúpula de la Sociedad General de Autores de España (SGAE) hace algo más de un mes por la subvención recibida por una productora de Antón Reixa del organismo público que dirigía el actual delegado de la entidad en Galicia se ha cobrado ya una víctima. La SGAE ha destituido a Juan Carlos Fasero (Arnoia-Ourense, 1969), su hombre en el noroeste de la Península, llegado al cargo en octubre pasado, solo unos días después de que la agencia de industrias culturales de la Xunta que dirigía le otorgase a la empresa de Reixa 142.665 euros para financiar la gira madrileña de su musical Galicia Caníbal.

El hecho de que la agencia pública dirigida por Fasero concediese la subvención a la productora del presidente de la SGAE justo antes de que el primero se incorporase a su puesto en la entidad de gestión de derechos de autor irritó de tal forma a miembros de la directiva que Reixa tuvo que afrontar a principios de abril una reunión en la que se debatió si debía continuar en el cargo. De aquel choque Reixa salió vivo, pero su delegado en Galicia no. La SGAE ha aplicado a Fasero un despido disciplinario por no informar de la ayuda. El que fue director de la Axencia Galega de Industrias Culturais (Agadic) de la Xunta ya ha ido a la sede de la entidad de derechos de autor para despedirse de los que han sido sus compañeros durante apenas siete meses.

El Agadic, el organismo que reparte las subvenciones a las industrias culturales en Galicia, aprobó conceder a Filmanova Invest 142.665 euros el pasado 2 de octubre. Solo 23 días después —el 25 de octubre—, el Gobierno gallego dio el visto bueno al cese como responsable de Agadic de Fasero, que pasó a ser el delegado de la SGAE en la zona noroeste de la península (Galicia, Asturias y Cantabria) en sustitución de Javier Vidal (que hoy es director de relaciones institucionales). En el comunicado en el que difundió su nombramiento, la Sociedad General de Autores destacaba su “trayectoria notable dentro del territorio cultural, que conoce como autor, artista, productor y gestor”. Fasero ha sido miembro de varios grupos folk como Mutenrohi, productor musical y concejal del PP en el municipio ourensano de Arnoia, donde nació.

Reixa sostiene que no hay ninguna relación entre la ayuda de la Xunta que recibió la gira madrileña del espectáculo Galicia Caníbal, un montaje que recrea la movida gallega de los ochenta, y el fichaje del entonces director del organismo que la otorgó. El presidente de la entidad de gestión de derechos de autor explica que la subvención se concedió aplicando unos baremos automáticos y que fue el consejo de dirección quien nombró a Fasero, unos argumentos que también esgrimió el delegado de la SGAE que acaba de ser destituido. A la pregunta de por qué no se inhibió en la tramitación de la ayuda para el que días después sería su jefe, Fasero alega que las obligaciones de su cargo como director del organismo público le impidieron negarse a firmar la propuesta de resolución. El abogado de Fasero, Miguel Diéguez, declinó hacer declaraciones hasta que no se presente la solicitud de conciliación con la SGAE.

La ayuda que otorgó la agencia dirigida por Fasero a la productora de Reixa supuso más del 30% del presupuesto total destinado en 2012 a financiar la distribución de espectáculos escénicos y musicales, cifrado en 450.000 euros. Una portavoz de Agadic defiende que la cuantía de la subvención se calculó aplicando “estrictamente los requisitos de convocatoria”, en los que pesa especialmente “el número de personas en gira, con unos topes para su transporte, alojamiento y manutención según los destinos”. El montaje movilizó en su gira madrileña a 51 personas, entre músicos, bailarines, actores y personal técnico, según datos de la Xunta.