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Francisco Fernández Sevilla / Secretario general de la UGT de Andalucía

“Hay una campaña de la derecha más rancia para que seamos dóciles”

El nuevo máximo dirigente de UGT defiende la puesta en marcha de un PER urbano

Francisco Fernández Sevilla, secretario general de UGT. Ampliar foto
Francisco Fernández Sevilla, secretario general de UGT.

Francisco Fernández Sevilla (Berja, Almería, 1960) acaba de ser elegido secretario general de la Unión General del Trabajo (UGT) en Andalucía. Asume el cargo en uno de los peores momentos para el sindicalismo por la coyuntura económica y social, pero cree que ahora es más necesario que nunca.

Pregunta. ¿Mala época para ser dirigente sindical?

Respuesta. Si hubiésemos seguido en la senda de la economía hasta 2007, habríamos llegado al pleno empleo. La realidad es que se ha destruido lo creado poco a poco. Y las perspectivas son que se seguirá perdiendo empleo.

P. ¿Se puede perder más empleo?

R. No se debería, pero si no se cambia de política económica, hay sectores que pueden seguir perdiendo empleo.

P. ¿Tiene la sociedad capacidad de asumir esta situación?

R. La inmensa mayoría de los jóvenes carece hoy de perspectiva laboral. Y hay otros sectores de la población, como los mayores de 50 años, que van a tener que asumir que quizás no vuelvan a encontrar empleo.

P. ¿Y qué puede hacer el sindicato?

Es necesario un PER urbano. Evitaría la caída libre de ahora

R. Estamos dispuestos a trabajar para poder contribuir en la generación de empleo, que es nuestro primer objetivo. Primero, en las empresas, con las negociaciones de los convenios, para que se destinen los beneficios al mantenimiento o creación de puestos de trabajo. Segundo, con las administraciones que, si cambian la adoración al déficit, pueden hacer planes públicos de empleo para contratación directa, aunque sea temporal, e incentivar la generación de trabajo en las empresas. No se podría absorber todas las necesidades, pero se puede ir mejorando. En cuanto cambie la dinámica, se generará más consumo, actividad y empleo.

P. ¿Es partidario de que la Administración contrate?

R. Soy partidario de que la Administración cree fondos de empleo, que destine partidas a generar trabajo directamente, como ocurre con servicios básicos de dependencia, educación o sanidad, y con un plan para la creación de empleo temporal en aspectos como la rehabilitación o el plan forestal.

P. ¿Apoyaría un PER urbano?

R. Es necesario. En Andalucía sabemos que, a pesar de las críticas de quienes desconocen el sistema, el PER ha sido muy beneficioso. Se trata de hacer obras públicas que generan empleo y servicios. Se ha hecho mucho con poco dinero y ha supuesto empleos y rentas para ayudar a los trabajadores. Evitaría la situación de ahora, que vamos en caída libre.

P. ¿El plan de empleo que promueve la Junta es suficiente?

R. Es bueno, pero es insuficiente. La cuantía económica destinada es pequeña. Pero la línea es la adecuada.

Hay sectores que tendrán que asumir que no volverán a tener empleo

P. UGT y CC OO criticaron la falta de concreción

R. En la Administración, cualquier céntimo de euro que se ponga en marcha implica muchos controles y hace lenta la puesta en marcha de los planes. Desde que se anuncia hasta que comienza a aplicarse, pasa mucho tiempo y desespera. También entendemos que hay que definir qué trabajadores, colectivos y obras van a ser beneficiarios de los fondos, que deben ir dedicados a empleo y no a otras actuaciones.

P. ¿Le da crédito?

R. Sí. Vengo del mundo rural y del sector agrario, donde hemos trabajado con el PER y sabemos que es efectivo.

P. Tras su elección hizo un llamamiento a la radicalidad. ¿Qué significa?

P. Hay una campaña muy bien orquestada por la derecha más rancia, y acompañada por una batería de medios de comunicación, para que esta situación de recortes y pérdida de derechos se vea como natural y los ciudadanos seamos dóciles. Esto se está llevando por delante el Estado de bienestar conseguido: una educación y una sanidad pública y de calidad así como servicios sociales que hacen que el ciudadano disfrute de mayor igualdad. Reivindicar que no se privatice o recorte la educación, la sanidad o los derechos sociales significa ser radicales. La derecha cree en la beneficencia y en la caridad. Nosotros reivindicamos el Estado social democrático y de derecho que hemos conquistado. Si hacerlo es ser radical, me apunto.

P. También hay colectivos que no son de derecha y que no quieren ni partidos ni sindicatos.

R. Tenemos que tener claro cuál es nuestro papel, que es con los trabajadores y sus centros. No hemos perdido apoyo de en los últimos años de los empleados y tampoco hemos sufrido mermas en la afiliación. Como sindicato de clase somos interlocutores de la sociedad civil con las Administración. Pero también debe haber todo tipo de organizaciones que den viveza a la democracia. Ojalá hubiera más y fuera más participativa. Lo que me preocupa es que se pase del modelo organizado y se dé un estallido social. Defendemos una participación encauzada a través de organizaciones del tipo que sea. El descrédito que promueve la derecha con acusaciones generalizadas de fraude, ineficacia y despilfarro genera un vacío que solo puede provocar un estallido social.

En el caso ERE’ no hay ni un trabajador o responsable de UGT imputado

P. ¿Le preocupa la supuesta implicación de UGT en el caso ERE?

R. En absoluto. Nos personamos como acusación porque ahí hay dinero público que creemos que debe terminar donde estaba previsto, en los trabajadores que perdían su empleo. Además, lo hicimos porque somos los primeros que no consentimos que haya alguien de UGT relacionado. Hasta la fecha no tenemos ningún trabajador, afiliado o responsable de UGT imputado en el caso ERE.

P. ¿Y las acusaciones de dispendio en la dirección?

R. He participado en la etapa anterior y aseguro que no ha habido despilfarro en los gastos de la comisión ejecutiva de la UGT en Andalucía. El sindicato ha sido capaz de generar con sus recursos y con los convenios con la Administración unos servicios importantes para los trabajadores. Pero en absoluto ha habido gastos superfluos. Ningún compañero de la actual ejecutiva tiene un salario a cuenta de la organización. Pero si mañana me tengo que desplazar a Málaga, no puedo ir andando y tendré que ir en coche o en tren. Ese dinero lo tendrá que pagar la organización.

P. ¿Cuál será su primera medida?

No ha habido despilfarro en los gastos de la comisión ejecutiva

R. Plantear a los compañeros de CC OO que marquemos la hoja de ruta y, con los empresarios y la Administración, poner todas las piezas necesarias para la creación de empleo. También la ultraactividad de los convenios colectivos, que es una espada de Damocles y un problema para muchos trabajadores.

P. También promueve más transparencia. ¿No la había?

R. La obsesión de la derecha de este país en emponzoñarlo todo y que la sociedad se hastíe de este modelo de convivencia lleva a acusar veladamente que no hay transparencia y obliga a demostrar que uno lo es. Estamos hasta las narices de que nos digan que somos opacos. No lo hacemos todo bien, pero en la UGT tenemos toda la transparencia del mundo.

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