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Lenguas para reflexionar

Miralda explica en el Macba ‘Twin’, proceso creador de su instalación en la Bienal de Shanghái

Miralda, junto a una de sus obras que ahora se exponen en Barcelona en el Macba.
Miralda, junto a una de sus obras que ahora se exponen en Barcelona en el Macba.

Hasta el 30 de junio, el Centro de Estudios y Documentación del Macba acoge un conjunto de objetos, fotografías, bocetos y vídeos, que resumen los procesos de trabajo subyacentes a Twin Tastes & Tongues,el proyecto de Antoni Miralda para el Pabellón Barcelona de la Bienal de Shanghái, que se clausuró a finales de marzo. “He estado nutriéndome del día a día de Barcelona y Shanghái, dos ciudades muy distintas pero en cierto modo similares, para encontrar una forma de unificar las topografías urbanas, humanas y gastronómicas, a través de la lengua, elemento clave de la comunicación y el gusto, que la medicina tradicional china considera un fiel reflejo del cuerpo humano y sus órganos internos”, explicó Miralda ayer, en la presentación de la instalación, que pasa a formar parte de la colección permanente del Macba.

Una de las obras que se pueden ver en el Macba. ampliar foto
Una de las obras que se pueden ver en el Macba.

El polifacético artista, que lleva años centrando su investigación y práctica creativa en los temas relacionados con la alimentación, la nutrición y la falta de ambas, contó con la colaboración del cineasta y coleccionista Josep Maria Civit para rodar las imágenes que ahora forman 40 minutos de vídeo, en los que a menudo es difícil entender dónde termina una ciudad y empieza la otra. También se exhiben, redimensionadas, las monumentales lenguas que en Shanghái presidían la terraza de la excentral eléctrica Nanshi, que tras la Bienal reabre sus puertas como Museo de Arte Contemporáneo. Superada la polémica sobre el agotamiento de los pabellones nacionales y reconocida la vigencia de un formato que pretende visibilizar determinadas realidades vinculadas a la situación geográfica, la 9ª edición de la Bienal de Shanghái se acogió a la consolidada fórmula, pero con pabellones dedicados a ciudades. El montaje no fue fácil e hizo falta un artista tan experimentado y de buen talante como Miralda para adaptarse a los continuos cambios impuestos por el entorno. “Exponer en China implica cambiar completamente el paradigma habitual”, aseguró Julia Morandeira, comisaria del proyecto, que ha sido producido por la empresa cultural Screen (organizadora también de la feria de videoarte Loop), con el apoyo del Ayuntamiento, la Generalitat y el Instituto Ramon Llull, que aportaron una tercera parte de los 120.000 euros del presupuesto. “Tuvimos que cambiar el formato del pabellón tres veces, porque no se trataba de exportar unas piezas, sino de crear diálogos y enfrentamientos entre dos ciudades, hermanadas desde 2001, a partir de su exploración visual”, indicó Miralda.

El creador, conocido del gran público por la macroboda entre la estatua de la Libertad de Nueva York y la estatua de Colon de Barcelona, plasmó estas relaciones en los dibujos de las lenguas, todas ellas partidas en dos mitades, una por cada ciudad. “En la medicina china la lengua proporciona un retrato completo de la persona, su salud y equilibrio. Por ello la utilicé como soporte de una topografía humana y urbana, que gracias a la dualidad de cada lengua, permite la lectura de un lado a otro y viceversa”, añadió el artista, subrayando que no quiso crear una narrativa, sino ofrecer una idea de paisaje. El resultado no es una Barcelona de postal, ni un cartel promocional, aunque tampoco se trata de un proyecto centrado en la fácil y tópica crítica de la ciudad turística. “No me interesa la provocación, ni pretendo cambiar las relaciones entre Oriente y Occidente, sino ofrecer una serie de elementos para la reflexión”.