El friso de una reina

La obra del museo Cerralbo cubrió el cenotafio de Isabel de Braganza, promotora del Prado

Proyeccion de una foto del friso textil que atesora el Museo Cerralbo.
Proyeccion de una foto del friso textil que atesora el Museo Cerralbo.Paco Campos (EFE)

Veinticuatro metros de tafetán en la que están representadas medio centenar de figuras alegóricas componen la obra descubierta en el Museo Cerralbo, una pieza única en el arte español con la que se cubrió el pedestal del monumento funerario erigido para las exequias de la reina Isabel de Braganza, en 1819.

La directora del museo madrileño, Lurdes Vaquero, y el autor del hallazgo, Alejandro Martínez, han presentado hoy el estudio de esta pieza, obra de Zacarías González Velázquez, que supone una rara muestra de lo que se conoce como el "arte efímero" y que se creía que había sido destruida.

Se trata de una sarga creada para las exequias reales que tuvieron lugar en la Iglesia de San Francisco el Grande, un total de 24 metros de pintura en grisalla en el que las figuras representan el duelo por la reina desaparecida.

Esta pieza textil fue realizada para el cenotafio (monumento funerario que no guarda el cadáver de la persona) de Isabel de Braganza, segunda esposa de Fernando VII y promotora de la creación del Museo del Prado.

El estado de la tela, han explicado a Efe fuentes del museo, es estable a pesar de su fragilidad y se encuentra en buen estado.

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