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El Gobierno de Rajoy atribuye a Barberá el retraso en la ampliación del San Pío V

El Ayuntamiento de Valencia no concedió el permiso de obras y actividad

Fachada principal del museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia.
Fachada principal del museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia.

Si la quinta fase de ampliación del Museo de Bellas Artes de Valencia no arrancó en 2011 es porque el Ayuntamiento de Valencia, dirigido por Rita Barberá, del PP, no concedió la licencia de obras y actividad. Así lo reconoce el propio Gobierno, presidido por Mariano Rajoy, en una respuesta parlamentaria a una pregunta formulada por los senadores socialistas valencianos.

“Durante 2011 se retuvo el crédito necesario para licitación de obras en dos de las cinco zonas de intervención contempladas en el proyecto de rehabilitación del Museo. La licitación no se llevó a término por encontrarse pendiente la concesión de licencias de obra y actividad”, dice la respuesta trasladada por la Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes.

Al no concederse la licencia, se perdió la inversión de 4,5 millones de euros reservados por el anterior Gobierno socialista para iniciar la quinta fase de ampliación. Esa consignación, que procedía de los Presupuestos Generales de 2011 y de un remanente del propio Ministerio de Cultura, se destinó finalmente a Mahón ante la posibilidad de no ejecutarlo en las cuentas de ese año (ya muy restrictivas).

Dos años después, la ampliación del museo, de titularidad estatal y gestión autonómica, sigue sin arrancar con el problema añadido de que el Ministerio de Cultura no ha consignado ni un euro para 2013 y que la crisis sigue golpeando especialmente los presupuestos de Cultura. De hecho, se ha modificado el plan de ampliación del San Pio V elaborado por el arquitecto Álvaro Gómez Ferrer y los técnicos del Ministerio, cuyo presupuesto global ascendía a 19 millones de euros. Ahora, la prioridad es la restauración de la fachada del edificio histórico y la construcción de un almacén. El presupuesto de este plan se elevaría a 12 millones. El Gobierno pidió el 17 de febrero una nueva licencia de obras al Ayuntamiento, que aún no ha sido concedida.

En su respuesta parlamentaria a los senadores socialistas Carmen Alborch, Josep Maria Àngel, Enrique Navarro y Encarna Llinares, el Gobierno explica la nueva situación: “Al tratarse de una inversión plurianual es imprescindible su ejecución parcial y en aquellos aspectos más urgente, por lo que se ha procedido a la contratación del servicio de redacción de un proyecto de intervenciones concretas en las zonas 2 y 4 de la quinta fase. La ejecución de las obras sobre el proyecto revisado se licitará en 2013 tras el otorgamiento de la licencia por el Ayuntamiento”.

El pasado viernes, el concejal socialista Vicent Sarrià atribuyó el “estado de degradación” del Museo de Bellas y su entorno a la “incompetencia” de Barberà, “más preocupada de hacer partidismo que de defender los intereses de la ciudad”. El grupo socialista municipal ha presentado una moción en la que pide al Ministerio y a los partidos que aumenten el presupuesto hasta los 4,5 millones de euros y que se conceda la licencia solicitada por el Ministerio en marzo de 2011, entre otras cuestiones.

Una de los conflictos entre el Ministerio de Cultura, durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, y el Ayuntamiento radicaba en que este no quería ceder gratuitamente unos solares municipales que precisaba el primer proyecto para la ampliación del museo sufragada por el Gobierno. En su moción, los socialistas recuerdan varias cesiones gratuitas del Ayuntamiento al Gobierno de José María Aznar y a la Generalitat presidida por el PP.

Desde los populares, el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento, Alfonso Novo, respondió y aseguró que “gracias a las administraciones del PP, la ampliación del Museo San Pío V está en proceso de resolución”. Y criticó a los socialistas por exigir que el Ayuntamiento “regale un suelo que pertenece a todos los ciudadanos”, sin necesidad de alcanzar una permuta con el Estado.

Mientras tanto, la Consejería de Cultura espera que la licencia llegue cuanto antes. Otra cosa será sacar el dinero de las exangües arcas para iniciar la necesaria ampliación de un museo continuamente postergado, que presenta múltiples problemas, a pesar de contar con una de las mejores colecciones de pintura clásica de España.

 

Un acceso difícil

Es habitual escuchar a los políticos elogiar el Museo de Bellas Artes San Pio V de Valencia calificándolo de “segunda pinacoteca de España”. Sin embargo, no parece una institución muy mimada: ni por el escaso presupuesto de la Generalitat que lo gestiona, ni por designar en su dirección a un profesional acreditado en el mundo del arte, ni por los continuos conflictos entre las administraciones, ni por su acceso imposible. Todos los responsables políticos de los últimos 20 años han coincidido que un museo de esa importancia no puede tener un acceso tan poco lustroso, con una puerta principal recayente a una de las vías con más tránsito rodado de Valencia. Por eso, los técnicos diseñaron un nuevo acceso por los anexos jardines de Viveros, que incluía una entrada subterránea y una cafetería, en una fase del proyecto ahora aplazada sine díe. El último episodio de la mala fortuna del Museo de Bellas Artes tuvo lugar esta pasada semana. No se podía acceder a su web, un instrumento fundamental para cualquier museo que se precie. Según fuentes de la Consejería de Cultura, el problema se originó por el ataque de un hacker a la web y hasta que no se limpie y se solucione con total garantía no se volverá a restablecer el servicio.