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Los testigos discrepan sobre si Ortega Cano iba embriagado

Un camarero asegura que lo vio "tambaleándose e incapaz de mantenerse en pie". La juez ordena un careo entre dos testigos

La tercera jornada del juicio contra el torero José Ortega Cano por un accidente de tráfico mortal ha escuchado este jueves las declaraciones contradictorias de tres testigos que le vieron "tambaleándose" y otras dos que le notaron "totalmente normal" antes del suceso, según las declaraciones recogidas por Efe.

Las contradicciones fueron evidentes. Estanislao M. M., que había invitado a su casa de Villaverde del Río (Sevilla) a la hija del torero, ha asegurado que estuvo con él hacia las 21.00 y que Ortega Cano estaba "en condiciones totalmente normales" y le sirvió una Coca-Cola. Ha detallado incluso que pidió al torero que le llevase en su coche a una fábrica y le llamó la atención que circuló por una calle estrecha donde tuvo que recoger los retrovisores y no rayó ningún coche.

De allí, el diestro se dirigió a un bar de Burguillos, cuyo dueño, José A. M., ha declarado que habló con Ortega Cano diez minutos en la barra, donde Ortega Cano se tomó una Coca-Cola "que dejó casi entera" y "para nada tenía síntomas de haber bebido alcohol". Sin embargo, una mujer Pilar R. R., ha asegurado que le vio desde la acera de enfrente del bar "tambaleándose" y varios vecinos lo comentaron.

Las contradicciones entre los testigos han llevado a la juez a ordenar un careo entre el dueño del bar y Pilar R. R., que ha asegurado que al día siguiente del accidente oyó al dueño decir que el torero llevaba "una cogorza como un mulo".

Asimismo, dos camareros que estuvieron con Ortega Cano en el bar media hora antes de la colisión han coincidido también en que lo vieron con claros síntomas de embriaguez. Según el primero de estos testigos, el torero iba "tambaleándose, incapaz de mantenerse en pie" y "sin poder abrir la puerta de su coche". El segundo ha añadido que Ortega Caco "balbuceaba y le costaba hablar". Uno de estos camareros ha asegurado, además, que sirvió al diestro una Coca-Cola con whisky y que nunca le ha servido copas sin alcohol. "El maestro, como siempre, pedía coca cola con whisky, así como vino y manzanilla por las mañanas y una copa por las tardes", ha afirmado este testigo.

El juicio contra el torero, que se enfrenta a cuatro años de cárcel, escuchó también ayer a tres sanitarios, un bombero y un conductor de ambulancia que llegaron al lugar del accidente y no le apreciaron olor a alcohol ni “síntomas evidentes” de embriaguez.

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