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Ferrín: “Hay fuerzas que atentan contra la Academia”

El escritor desoye las peticiones de los académicos y confirma su abandono de la presidencia de la institución

Méndez Ferrín abandona la sede de la RAG
Méndez Ferrín abandona la sede de la RAG

Xosé Luís Méndez Ferrín concretó ayer a última hora de la tarde su dimisión como presidente de la Real Academia Galega (RAG) que había anunciado hace tres semanas, y lo hizo en los mismos términos tajantes de entonces. “La Academia está en peligro”, se despidió. Sin embargo, el resto de los académicos formó como una piña una hora después para lamentar la marcha de su presidente y anunciar que no cubrirán su puesto, es decir, en cierta forma, como si no aceptasen su dimisión. Académicos de distintas adscripciones coincidieron después en que la reunión, pese al resultado, transcurrió con tranquilidad.

 Eran las nueve menos cuarto, más de dos horas y media después del comienzo del plenario, cuando el portón de la calle Tabernas se abrió y Ferrín compareció ante los ateridos periodistas, acompañado de los cuatro miembros de la comisión ejecutiva y del académico Darío Xohán Cabana. “La Academia está en peligro. Hay fuerzas que atentan contra ella, internas y externas. Se pretende desvirtuar su razón de ser, que es la defensa del idioma de forma intransigente. Por lo tanto, yo abandoné la Academia Galega para situarme en mi paisaje nativo que es el de las agrupaciones culturales y políticas de izquierda nacionalista que defienden mi idioma. Siempre defenderé a la Academia y le pido al pueblo y a la ciudadanía de Galicia que la defiendan de las asechanzas que pesan sobre ella. Muchas gracias". Se despidió con abrazos de sus compañeros de ejecutiva, Xosé Luís Axeitos, Francisco Fernández Rei, Manuel González y Euloxio Ruibal, y puño en alto, de Darío Xohán Cabana. Después, entre flashes, se fue calle Tabernas abajo. Los demás volvieron a entrar y el portón se cerró de nuevo.

Con esta despedida emotiva y pública a la vez, se desvanecen las expectativas que sostenía un numeroso grupo de académicos, más en base a la esperanza que a la experiencia, y a las declaraciones ambiguas del propio Ferrín, de que fructificasen los intentos de hacerle desistir de su decisión inicial. Una tarea que se había echado públicamente a los hombros Manuel Rivas, en base a que, como declaró anteayer a este periódico “si en el pleno se aprueban las cuentas y se aclaran y se regulan las contrataciones [los aspectos que generaron la polémica], lo que hay que hacer es centrarse en la ilustración, defensa y promoción del idioma”. “No va a ser fácil, pero daremos con la salida sin que nadie abandone”, sintetizaba su confianza en un SMS la académica Margarita Ledo. Pero en las últimas horas, hasta ese grupo parecía abonarse a lo irremediable, y sumarse al pesimismo que embargaba a los más próximos al ahora expresidente. “Ferrín dice que se tiene que ir para que no sigan convirtiéndolo en un blanco de feria. Siente como si lo descuartizasen en público”.

La despedida en Tabernas contrastaba con la imagen, una hora después, de la veintena de académicos, miembros de la comisión ejecutiva en funciones, apiñados detrás de la mesa presidencial del salón de sesiones. En ella, Axeitos leía un comunicado en el que señalaba que el plenario lamenta por unanimidad la marcha del presidente, no cubrirá su vacante y valora positivamente su gestión. También aprobó sin votos en contra las cuentas de 2012 y los presupuestos de 2013, que serán colgados en la web, y asimismo se constituirá una comisión técnica para elaborar unos criterios de contratación de personal. La comisión ejecutiva queda en funciones, con Axeitos como responsable, y con el encargo de desarrollar todos los cometidos acordados por la RAG (entre ellos el recurso de casación contra el decreto del gallego ante el Tribunal Supremo). En un plazo máximo de tres meses habrá elecciones para elegir nuevo presidente y nueva directiva.