El adiós a un poblado con medio siglo de historia
El Ayuntamiento de Madrid derriba las últimas infraviviendas de Puerta de Hierro


La mañana está fría y la humedad se deja sentir con facilidad. Los conductores que abandonan la autovía de A Coruña en busca de la M-30 pasan a cierta velocidad ajenos a que a escasos 50 metros varios operarios esparcen toneladas y toneladas de arena. Tienen la orden de tapar los vestigios de lo que fue el antiguo poblado chabolista de Puerta de Hierro. Este área quedó vacía después de que el Ayuntamiento derribara las dos últimas infraviviendas.
Un coche de la Policía Municipal con dos agentes dentro es la señal visible de que no se puede pasar. Ni siquiera a pie. El acceso solo está permitido para ir al vivero situado en el mismo camino. Al fondo se percibe la actividad lenta de entrada y salida de camiones, mientras unos pocos operarios desparraman la arena que les llega. Lejos queda la actividad de este poblado, en el que hubo 300 personas pertenecientes a 54 familias. El Ayuntamiento se propuso acabar con esta marginalidad, ya que los moradores estaban sin autorización en un espacio calificado como zona verde situado cerca del río Manzanares.
Los ocupantes de este área protegida comenzaron a construir sus viviendas allá por el año 1961. Aquí es donde empiezan las divergencias. Según los abogados de los residentes, los terrenos pertenecían a una marquesa, que los donó allá por los años sesenta a la matriarca del poblado. El número de habitantes fue creciendo y lo que primero fueron infraviviendas llegaron a ser pequeñas casas con planta baja y primera construidas con ladrillos.
Los moradores se dedicaban a la venta y recogida de chatarra, según se afirmaba en un informe social, y todos los niños estaban escolarizados. De las 54 familias, tan solo han sido realojadas 29 en viviendas de alquiler con una subvención pública del 50%, según datos municipales. Al resto no se les ha dado ninguna solución.
El poblado fue incluido en el denominado Programa de Erradicación del Chabolismo, que pretendía acabar con todas las zonas marginales de la capital antes de diciembre de 2011. En el caso de este área, el interés era aún más alto, ya que la zona se considera de gran valor ecológico. Las previsiones municipales tuvieron que retrasarse más de un año. Primero se puso como fecha 2012, pero no ha sido hasta el pasado 26 febrero.
El poblado ha vivido diversas vicisitudes, como que parte de los indignados que participaron en el Movimiento 15-M se trasladaron al de Puerta de Hierro tras ser desalojados de Sol. De hecho, los propios indignados, que llegaron hasta más de 60 personas, ayudaron a desescombrar y levantar nuevas casas. También se dedicaban a hacer la comida y curaban a los niños que resultaban heridos o mordidos por las ratas y perros del poblado.
Una organización que ha estado muy pendiente de este poblado ha sido Amnistía Internacional, que ha denunciado que el Ayuntamiento incumplía de forma reiterada los derechos humanos de los habitantes. Sus representantes alegaban que los derribos se hacían vulnerando la legalidad vigente. Así lo hizo incluso el pasado 26 cuando fueron desalojadas 19 personas, cinco de ellas menores de edad, sin que se les ofreciera un alojamiento alternativo.
Ahora, mientras los operarios terminan su trabajo, que es cuestión de días, queda por saber cuál será el nuevo destino de esta zona de alto valor ecológico.
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