La Xunta despedirá sin negociar con los sindicatos al millar de interinos

Los sindicatos auguran peores servicios públicos y más privatizaciones

Santiago de Compostela - 15 ene 2013 - 20:36 UTC

El millar de puestos de trabajo que se suprimirán en la estructura central de la Xunta, uno de cada diez, desaparecerán sin que los sindicatos puedan plantear ningún tipo de alternativa. Así lo critican los representantes de los trabajadores, que advierten de que la decisión del Gobierno gallego de eliminar cientos de plazas de su aparato administrativo sin consultarles dónde afectará fundamentalmente a los funcionarios interinos, pero repercutirá también en el funcionamiento de los servicios públicos.

 Los Presupuestos para este año contemplan como novedad la obligación de amortizar las plazas que estén vacantes, lo que se hará antes del próximo concurso de traslados de funcionarios. Esto provocará que cientos de interinos cuya plaza sea ocupada por un funcionario de carrera no podrán recolocarse en otro lugar. Según las cifras oficiales, la estructura de la Xunta, dejando al margen a los docentes y a los sanitarios, pasará de 10.649 a 9.496 puestos de trabajo, un 11% menos, frente a recortes del 1% de años anteriores.

La Consellería de Facenda insiste en que las plazas que amortizará “no supondrán la pérdida de ningún efectivo ni el despido de ningún interino, ya que son plazas que están vacantes”. Pero no niega que la desaparición de esos puestos impedirá su ocupación por los interinos desplazados, lo que al final supondrá una pérdida neta de empleados públicos.

“Son vasos comunicantes”, según expresión en la que coinciden CIG y CSIF. El sindicato nacionalista asegura que "la amortización de esos 1.153 puestos de trabajo va a suponer la pérdida de empleo a lo largo de un año de un número similar de interinos" y la "desaparición en la práctica de los procesos de promoción interna". CSIF amplía esa crítica e insiste en que "la destrucción masiva de empleo público" afectará a "los servicios que se prestan al conjunto de la ciudadanía".

Por su parte, CCOO y UGT auguran que habrá más encargos a empresas privadas.

Las cifras exactas de la operación, que se vendría preparando hace meses al “vaciarse” de forma forzosa plazas que ahora se suprimirán, no las tiene claras ni el propio Gobierno. Los cálculos de los sindicatos oscilan entre los 700 y los 1.500 trabajadores menos en un año. Y aunque Facenda insiste en que es imposible ofrecer una cifra, fuentes del Ejecutivo gallego admiten que en 2013 la Xunta tendrá a su cargo varios cientos de funcionarios interinos menos que en 2012.

Ante las críticas de los sindicatos, Facenda señala que cuando se produzca el concurso de traslados se estudiará el futuro de cada plaza. "Si [el funcionario de carrera] gana una plaza de las que se tiene previsto amortizar la podrá ocupar porque será cambiada por otra". En todo caso, no variará el monto total de plazas a suprimir.

Por otra parte, ayer compareció en el Parlamento la conselleira de Traballo, Beatriz Mato, para exponer sus Presupuestos de 2013. La conselleira aseguró que “esta será la legislatura de la creación de empleo”, afirmación criticada por la oposición, que cargó contra la reforma laboral. Una intervención que dio pie al PP para afearle al BNG que despida trabajadores aplicando esa misma reforma que critica.

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