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Los afines a Baltar presumen de que pactó con Feijóo el blindaje de su hijo

Los fieles al PP gallego confían en que lo aparte antes la justicia

De izquierda a derecha, José Manuel Baltar y su padre, en una imagen de 2007.
De izquierda a derecha, José Manuel Baltar y su padre, en una imagen de 2007.

José Luis Baltar se inmoló por su hijo con todas las consecuencias. Aunque, paradójicamente, quizás no pueda evitar arrastrarlo en su suicidio político. Cuando a finales de 2009 disparó supuestamente de forma ilegal las elevadas contrataciones de la Diputación con la vista puesta en el congreso de la sucesión dinástica, sabía a lo que se arriesgaba. El entonces todopoderoso presidente de la Diputación y del PP, bajó la cabeza, humedeció los ojos, asumió en silencio la denuncia de los socialistas ante la Fiscalía, y se quitó de en medio. Solo aparentemente.

 Baltar no ha dejado de acudir durante este año a la Diputación. No ha dejado de manejar los hilos. Fuentes de su entorno sostienen que ha pactado con Feijóo la permanencia de su hijo al frente del partido, en el congreso provincial inicialmente previsto para marzo; una especie de reinado sin capacidad de gobierno. Su hijo y heredero figuraría como presidente aunque rodeado por una ejecutiva de alcaldes fieles al líder gallego del PP El pacto permitiría una salida airosa del baltarismo cara al exterior y otra no menos airosa para la dirección del PP gallego que evitaría mostrar las heridas abiertas `por el cisma que vive esta organización durante años. Feijóo ni se despeinaría.

Los antibaltaristas ourensanos sostienen que no hay pacto posible. “No es más que una versión interesada” del buen cacique, precisan, convencidos de que la imputación del exbarón supondrá el fin de esta facción que durante décadas ha ostentado el poder absoluto del PP en la provincia de Ourense. Un poder sin fisuras con el que padre e hijo consiguieron poner en jaque a dos presidentes de la Xunta de su propio partido (primero a Manuel Fraga ,con el encierro en un piso de los seis diputados ourensanos encabezados por el ahora heredero, y después a Feijóo con la difusión de una carta en la que lo descalificaban políticamente y lo acusaban de menospreciar a la provincia de Ourense).

Los fieles al presidente de la Xunta creen que no son necesarios los pactos para ponerle fecha de caducidad al baltarismo. En su opinión, lo marcará la justicia, incluso antes de la celebración del congreso provincial. Bastaría con la imputación del sucesor dinástico para que se viera obligado, como ya ha hecho su padre, a renunciar temporalmente a la militancia. En tal situación quedaría más que inhabilitado para encabezar una candidatura al congreso provincial del partido. “Bueno, siempre queda su hija”, para encabezar esa opción, sostienen con sorna, no exenta de temor, algunas de las fuentes consultadas.

La posibilidad de imputación durante esta investigación del hijo sucesor de Baltar no es descabellada. Al menos así lo entienden en el PSOE ourensano. El portavoz de este partido en la Diputación, Ignacio Gómez, anuncia que solicitará la investigación de esos contratos por los que fue imputado el padre durante el primer año de mandato del hijo en la institución provincial.

Los socialistas pretenden que se esclarezca si el segundo de los Baltar renovó alguno de esos contratos “ilegales” por los que el fiscal jefe de Ourense ha imputado al progenitor en una querella admitida a trámite que ahora investiga ya un juez de instrucción. “En el caso de que José Manuel Baltar haya renovado alguno de ellos, en cuyo expediente consta que se realizaron sin informe de Intervención ni de Secretaría”, el sucesor “habría cometido el mismo supuesto delito que su padre”, sostiene Gómez.