Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pilar Rojo afirma que la tradición jacobea es "imprescindible" para afrontar la crisis

Afectados por las preferentes abuchean a Feijóo a la salida del acto de Traslación del Apóstol

La presidenta del Parlamento gallego, Pilar Rojo, apeló a la tradición jacobea como “útil, incluso necesaria e imprescindible” para afrontar la crisis y el paro en su intervención realizada ayer como delegada regia en la ceremonia de Traslación de los restos del Apóstol Santiago. Además, pidió al santo “ayuda” para que “todos los responsables públicos adopten las mejores soluciones para superar los problemas del presente”. En un acto litúrgico en el que el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, recordó a las personas que “están padeciendo las consecuencias de la crisis económica”, Rojo remarcó que “con esfuerzo y dedicación” se puede superar “las negativas consecuencias” en la sociedad y el “rostro hostil” del paro.

En su discurso como delegada regia en representación del Rey, Pilar Rojo pidió ayuda al Apóstol para que “todos los responsables públicos adopten las mejores soluciones para superar los problemas del presente”, en una misa en la que se escucharon por momentos las bocinas de los afectados por las preferentes que se concentraron junto al belén situado en la Praza do Obradoiro, alrededor de las 11.30 horas.

En este sentido, Rojo remarcó que la Translatio Sancti Iacobi “simboliza la construcción de las bases del presente” y “el inicio de la modulación de una identidad colectiva”, al tiempo que señaló que Galicia y España “están en deuda” con el Apóstol por establecer un itinerario espiritual “que las enriquece en valores y cultura”. “Nos contagiamos, por lo tanto, de la tradición jacobea para mejorar en la senda que nos toca recorrer”, apuntó Rojo después de afirmar que espera que “la sabiduría recibida por esta tradición ilumine el proceso de toma de decisiones y augure una pronta revitalización”.

A la salida del acto, las diversas autoridades presentes con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a la cabeza recorrieron un pasillo vallado desde la Catedral hasta el Pazo de Raxoi en donde hubo una recepción oficial, mientras una veintena de afectados por la preferentes abuchearon a la comitiva.

Por su parte, el arzobispo, Julián Barrio, hizo mención a las “personas que están padeciendo las consecuencias de la crisis económica” y llamó a a “interpretar desde la fe” la realidad actual: “Es un drama para el hombre planificar su existencia de espaldas a Dios”.