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Pro Banco de Valencia reclama que se mantenga valor a la acción de la entidad

La asociación destaca que las ayudas superan en 1.000 millones la estimación de Oliver Wyman

Sede del Banco de Valencia.
Sede del Banco de Valencia.

La asociación Pro Banco de Valencia ha reclamado este lunes que se preserve la existencia de la entidad y que se mantenga cierto precio a sus acciones durante el proceso de adjudicación a La Caixa. Cuando la asociación se presentó, en febrero, "se demostró que el Banco de Valencia tenía valor y lo mantenemos hoy". El banco, intervenido desde noviembre de 2011 por su situación de insolvencia, será adquirido por Caixabank con 4.500 millones de euros en ayudas, según ha anunciado el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que lo administra desde entonces.

Pro Banco de Valencia recuerda que ello implicará una reducción y posterior ampliación de capital de 4.500 millones. "Falta saber cuál va a ser el importe de la reducción de capital y cuál va a el punto de partida del cálculo", señala. La asociación considera que, antes de realizar operaciones sobre su capital, los fondos propios de la entidad "se situarían en torno a los 453 millones de euros", aunque las cifras tendrán que ser actualizadas con el resultado del último trimestre del año.

El comunicado de Pro Banco señala igualmente que, según la normativa impulsada por el Ministerio de Economía, los actuales gestores del banco no deberán contabilizar al cierre de 2012, ninguna provisión por los 1.233 millones de euros que han estimado los administradores. Ello es así porque la asociación interpreta que los últimos decretos dan un año más de plazo para contabilizar las provisiones a las entidades que se encuentren inmersas en procesos de integración. Esa prórroga permitiría al banco cerrar el ejercicio en números negros, según sus cálculos.

La asociación destaca que el comprador recibirá 4.500 millones para adjudicarse el banco (además de un esquema de protección de activos que podría acabar costando otros 500 millones), bastante más de lo que dictaminó la auditoría internacional encargada este verano por el Gobierno. "Oliver Wyman estimó, hace poco más de dos meses, que los fondos propios necesarios para cumplimentar las obligaciones legales, en el peor de los escenarios posibles (al que el propio Banco de España otorga una probabilidad menor del 1%), era de unos 3.500 millones de euros como máximo. ¿Por qué se quiere ampliar 1.000 millones más? Lo que sí que está claro, es que el resultado final es una mayor dilución para los actuales accionistas", señala Pro Banco de Valencia.