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Un millar de empleados de la CAM se adhieren voluntariamente al ERE

Unas 600 de las adhesiones voluntarias corresponden a mayores de 55 años

El Banco Sabadell ha conseguido que 963 empleados del Banco CAM se adhieran voluntariamente al Expediente de Regulación de Empleo (ERE), lo que reduce a 287 las personas que sufrirán una salida forzosa, según fuentes de la entidad.

La entidad catalana pactó en octubre con los sindicatos un ERE de 1.250 personas para cumplir con las exigencias establecidas por Bruselas para aprobar la integración del Banco CAM, que el Sabadell se adjudicó en subasta pública hace casi un año, en diciembre del año pasado.

Tras la adhesión de 963 personas de manera voluntaria, la dirección del Sabadell va a comenzar a plantear a algunos trabajadores traslados de oficina forzosos. Los que se nieguen a esta medida entrarán a formar parte de los 287 a los que se aplicará la salida forzosa.

El ERE fue pactado a principios de octubre con medidas que incluían prejubilaciones, bajas incentivadas, traslados y suspensiones temporales de empleo. Estaba previsto que 500 de estas bajas se cubrieran mediante prejubilaiones. Los trabajadores que se acojan voluntariamente a esta medida percibirán el 80 % del salario neto hasta los 63 años y un tope de 245.000 euros.

En cuanto a las bajas voluntarias, el Sabadell ofrece 35 días por año trabajado con una prima de 10.000 euros para los empleados que tengan salarios inferiores a 30.000 euros, y de 15.000 euros para aquellos que cobren más de 30.000.

En las extinciones con posibilidad de retorno, el banco ofrece una indemnización inicial de 20 días por año, con un mínimo de 10.000 euros. En caso de no volver a reingresar en el grupo, el trabajador tendría derecho a la indemnización por despido improcedente, según la legislación vigente, más una prima de 10.000 euros.

La Comisión Europea autorizó el pasado mayo la adquisición del Banco CAM por parte del Sabadell pero condicionó el plácet a diversas medidas correctoras para no distorsionar la competencia del mercado bancario, entre ellas el cierre de 450 oficinas en todo el país. De ese número, 138 deberán ser clausuradas en la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia (el territorio histórico de CAM junto a las Baleares). Todas las actuaciones deberían permitir que se cumpla la exigencia de Bruselas de reducir la plantilla del Banco CAM y sus participadas a 4.484 personas antes del 1 de enero de 2014.