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OPERACIÓN POKÉMON

El BNG abandona el gobierno de Lugo

La militancia nacionalista decide mayoritariamente romper la coalición con los socialistas tras la imputación del alcalde

La asamblea de militantes del Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Lugo ha decidido esta noche, por 38 votos contra 12, romper su coalición de gobierno en la capital provincial con el PSdeG tras la negativa del alcalde, el socialista Xosé López Orozco, a dimitir por su imputación en la llamada Operación Pokémon. Las bases del BNG en Lugo han respaldado la postura que desde el primer momento habían defendido las direcciones local y gallega de la organización, que entendían que la ruptura del pacto con el PSdeG era la única salida coherente con las posiciones que mantiene la formación nacionalista cuando se producen acusaciones de corrupción contra cargos públicos.

Orozco tendrá que declarar este jueves como imputado por los presuntos delitos de cohecho y tráfico de influencias ante la juez de Lugo Pilar de Lara, que investiga una supuesta trama de pago de sobornos a políticos locales a cambio de contratas públicas. El principal implicado en el caso, Francisco Fernández Liñares, actualmente en prisión, fue mano derecha de Orozco en el Ayuntamiento de Lugo como concejal de Economía primero y luego Urbanismo antes de ser nombrado presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.

Nada más conocerse la imputación de Orozco, el pasado viernes, sus socios del BNG reclamaron de inmediato su abandono del cargo. Pero el alcalde se ha negado, alegando, entre otras razones, que ya ha sido imputado otras dos veces en el último año, una de ellas en la Operación Campeón, y finalmente las acusaciones fueron archivadas. Orozco ha recibido el respaldo de su partido, que le reiteró este mismo martes, en declaraciones a Radio Lugo, el secretario general del PSdeG, Pachi Vázquez. Con el abandono del BNG, que tiene dos concejales, los socialistas gobernarán con una minoría de 11 ediles frente a 12 del PP, en la oposición.

Este es el segundo gobierno local de una ciudad gallega que se rompe a raíz de la Operación Pokémon. A finales de septiembre, fue detenido el entonces alcalde de Ourense, el también socialista Francisco Rodríguez, quien, pese a negarse en un primer momento, acabó dimitiendo, en ese caso bajo presión de su partido. El BNG, como ha ocurrido en Lugo, decidió abandonar el gobierno local y dejar a los socialistas en minoría.