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El Ayuntamiento de Jerez rompe la huelga de basuras con ayuda policial

La alcaldesa alega “riesgo de epidemia” sin esperar al informe de Salud

Trabajadores de los servicios mínimos y una retroexcavadora de Tragsa trabajan en la recogida de basura.
Trabajadores de los servicios mínimos y una retroexcavadora de Tragsa trabajan en la recogida de basura. EFE

Varias retroexcavadoras retiran desde ayer toneladas de basura en Jerez. Avanzan por distintas zonas de la ciudad custodiadas por cuatro furgones de la policía y más de una veintena de agentes. Pertenecen a la empresa Tragsa (participada por el Estado) y han sido contratadas por el Ayuntamiento, que ha decidido romper la huelga convocada por los trabajadores de la concesionaria Urbaser el pasado 2 de noviembre sin esperar una resolución judicial ni un informe de la Consejería de Salud que determine problemas de insalubridad en el municipio.

“Si tengo que esperar a que la Junta mueva un dedo, nos comen las ratas”, argumentó ayer la alcaldesa de Jerez, María José García Pelayo (PP). “Hemos actuado convencidos de lo que hacíamos y respaldados por la ley y la moral. Tenemos la obligación moral de que los ciudadanos no vivan entre basuras”, defendió la regidora.

La intervención municipal ya ha llegado a los juzgados. El comité de empresa de la concesionaria Urbaser presentó ayer una denuncia contra el Consistorio por vulnerar el derecho a la huelga de los trabajadores, que iniciaron el paro el pasado 2 de noviembre para rechazar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para 125 trabajadores, el 30% de la plantilla, por una reducción presupuestaria municipal del 20% en el servicio de limpieza desde enero de 2013.

El Ayuntamiento también acudirá este lunes a los tribunales. El Consistorio tiene previsto presentar en el Juzgado de Guardia tres informes técnicos elaborados por personal del Consistorio que, según Pelayo, “avalan” la actuación del Cabildo. Según esos informes, en las calles de Jerez se acumulan ya 3.300 toneladas de basura, entre otras cosas porque, según la alcaldesa, los servicios mínimos (ampliados al 50% de orden del TSJA) “no se están cumpliendo ante la falta de agilidad de los trabajadores”.

En esos escritos que llegarán al juzgado se incluye además un documento redactado por técnicos de la delegación municipal de Medio Ambiente que advierte de “un riesgo de epidemia” en la ciudad derivado de “la desintegración de los residuos” tras 17 días en las calles. “Cada vez que las máquinas levantan la basura, salen ratas como gatos”, apunta la alcaldesa. “El Ayuntamiento puede asumir la ejecución directa de un servicio si la concesionaria no lo presta o no lo puede prestar”, justifica la alcaldesa tras admitir que hasta ayer el gobierno no había denunciado el incumplimiento de los servicios mínimos ante la Inspección de Trabajo. “Hemos confiado en la buena fe de los trabajadores”, defiende Pelayo.

La contratación de Tragsa puede prolongarse. Aunque en principio estaba previsto que acabaran los trabajos en la noche de ayer, la Administración local avisa que esta empresa externa estará en Jerez “los días que tenga que estar para garantizar unas mínimas condiciones de limpieza en la ciudad sin sobrepasar el 50% de los servicios mínimos estipulados”.

El conflicto se radicaliza y además no tiene visos de solución. La próxima reunión entre la concesionaria Urbaser y los trabajadores no se celebrará hasta el miércoles. La adjudicataria pide a la plantilla que reduzca su salario un 12%; y el comité eleva este porcentaje hasta el 20% al sumar el plus de transporte y la amortización de plazas en vacaciones. “Son 200 euros en la nómina de cada operario”, protestaba ayer Pelayo. “Si fueran 200 euros en la nómina, lo firmaríamos mañana”, replica el presidente del comité de empresa, Juan Cazalla.

La huelga llega este lunes a la jornada 18º. En algunos barrios de Jerez no se recogen los desechos desde que comenzó el paro. El comité admite que en los últimos cuatro días la limpieza se ha concentrado en el centro con el fin de adecentar los alrededores de la Real Escuela del Arte Ecuestre y las bodegas González Byass que visitaron el sábado la reina Sofía y autoridades de la Cumbre Iberoamericana.