El Tribunal de Cuentas vuelve a censurar el sobrecoste en obras

Las desviaciones presupuestarias en carreteras sumaron 35 millones en 2010

Tramo del Segundo Cinturón de San Sabastián.
Tramo del Segundo Cinturón de San Sabastián.JESÚS URIARTE

Las desviaciones presupuestarias, en cuantías multimillonarias, en las obras de construcción de carreteras fueron una práctica habitual durante el anterior mandato de la Diputación de Gipuzkoa, con el PNV y Hamaikabat al frente de esta institución foral. El Tribunal Vasco de Cuentas Públicas ha vuelto a censurar, en su último informe de fiscalización referido a 2010, la existencia de elevados sobrecostes en varios proyectos de carreteras. El mismo reproche se dio en los tres años anteriores.

El órgano auditor concluye que en 2010 la Diputación guipuzcoana, entonces presidida por el peneuvista Markel Olano, cumplió “razonablemente con la normativa vigente”, pero hace constar varias “salvedades puntuales”, entre las que destaca los incrementos presupuestarios en varios contratos de obra de la sociedad pública Bidegi. Estos desfases totalizan 35 millones de euros en 2010, que se añaden a las desviaciones encontradas en las cuentas forales de los años 2007, 2008 y 2009.

El incremento más oneroso se dio en las obras de un tramo del Segundo Cinturón de San Sebastián, adjudicado por 165 millones. El proyecto fue modificado en 2010 y se encareció en 22 millones, aunque en los dos ejercicios anteriores se había incrementado en otros 27,2 millones. En total, la carretera costó un 30% más que lo establecido en el contrato inicial.

Del mismo modo, el proyecto de construcción de la variante de Andoain, de la autovía del Urumea y adjudicada por 31,3 millones, fue modificado hasta incrementarse su precio en 7,4 millones (un 23,6%). Esta obra ya sufrió una desviación de 13,7 millones en 2009.

Otro tramo de esta autovía, la variante entre San Sebastián y Hernani, vio aumentado su coste en 2,1 millones (10,3%) sobre el importe de adjudicación. Un año antes ya se incrementó esta obra en otros 6,9 millones.

Esta sucesión de desfases presupuestarios en las carreteras de Gipuzkoa llevaron hace un año a Bildu a denunciar la “muy mala” gestión que hizo el PNV al frente de Bidegi, que además acumula una deuda de 900 millones. La coalición abertzale, que ahora dirige la Diputación, forzó la presencia en las Juntas generales de Olano, Eneko Goia y Borja Jauregi, como máximos responsables en el área de carreteras del anterior mandato para que explicaran las irregularidades contables.

Además, el Tribunal de Cuentas amonesta a Gipuzkoa por conceder subvenciones directas por una suma de 7,2 millones sin publicidad ni concurrencia. También hace constar que fraccionó contratos en 14 casos “eludiendo los requisitos relativos al procedimiento de adjudicación”.

Sobre la firma

Mikel Ormazabal

Corresponsal de EL PAÍS en el País Vasco, tarea que viene desempeñando durante los últimos 25 años. Se ocupa de la información sobre la actualidad política, económica y cultural vasca. Se licenció en Periodismo por la Universidad de Navarra en 1988. Comenzó su carrera profesional en Radiocadena Española y el diario Deia. Vive en San Sebastián.

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