Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La subida del IVA encarece 700 euros el coste de un entierro

El responsable del 50% de los sepelios en Cataluña aumentará en un 10% su facturación en 2012

Mémora, uno de los principales grupos de servicios funerarios en España y Portugal, responsable de la mitad de los enterramientos de Cataluña y del 15% del mercado en España, espera facturar un 10% más en 2012 (165 millones de euros) con respecto al año anterior. Y todo, a pesar de que con los últimos ajustes económicos del Gobierno, estos servicios han pasado de tributar el IVA del 8% al 21%, lo que se traduce en "un aumento de entre 500 y 700 euros para los clientes que no tengan contratado un seguro", ha informado esta mañana, víspera del Día de Todos los Santos, Eduard Vidal, consejero y director general del grupo, en una rueda de prensa en Barcelona para dar cuenta de los resultados anuales de la compañía. Entre otros datos de interés, Mémora ha destacado el aumento de las ceremonias laicas en Cataluña y de las familias que se acojan a un plan de financiación para costearse la ceremonia fúnebre.

Los entierros laicos aumentaron un 6% en Barcelona y el área metropolitana hasta los 1371 sepelios, situándose muy cerca de 10% del total de 14.000 oficios que gestina Mémora en la ciudad. Religiosa o civil, el coste de la ceremonia "no varía demasiado", ha indicado Vidal. No obstante, a pesar de que pocos negocios están en situación de permanecer más indiferentes a la actual coyuntura económica que el de la muerte, incluso este registra, dentro de otra escala de valores, ligeros matices y cambios de hábitos ocasionados por la crisis. El número de familias que se acogen a un pago aplazado del funeral (12 meses sin interés es la modalidad más popular para los 3.700 euros de media que cuesta el sepelio) se ha disparado un 80% en 2012. Mémora, que viene detectando desde 2010 una "tendencia de mayor austeridad funeraria", realizó pagos aplazados por valor de 379.707 euros en 2010, aumentaron a 1,1 millones en 2011 y espera financiar unos dos millones de euros en este concepto antes de que termine el año.

Muchas familias, además, están ahorrando en los complementos. Vidal ha concretado que "se ha pasado de comprar tres unidades florales o coronas a dos". También están cambiando las costumbres en materia de traslados, ya que "muchas familias están optando por ser ellos mismos quienes transportan las cenizas del difunto", ha apuntado Vidal. El número de incineraciones de difuntos, más barato que un entierro puesto que no hay que adquirir nicho, ha subido del 44,2% hasta el 45%.

Como en todo, los precios y servicios ofrecidos por las empresas funerarias tienen el límite que el cliente decida. Los familiares pueden solicitar por 250 euros una prueba de ADN de la persona fallecida para la realización futura de análisis y pruebas genéticas. También se puede pedir la elaboración de una "memoria digital", que consiste en un servicio de recopilación de información del fallecido recopilada de internet que incluye la posibilidad de eliminar estos datos si así lo desea la familia y lo posibilita el proveedor de la página web de la que se desea eliminar el rastro. Algunos tanatorios ofrecen música interpretada por músicos en directo y Mémora se atreve con joyas personalizadas del difunto: un diamante hecho con restos de su cabello.

Entre los nuevos servicios que pondrá en marcha la compañía este año están una línea de atención telefónica 24 horas al día y 365 días al año de apoyo para familiares en la que trabajarán 25 psicólogos clínicos y la apertura de un nuevo tanatorio en L'Hospitalet del Llobregat para reforzar el servicio en el Baix Llobregat y los distritos de Sants-Montjuic y Les Corts. "Lo que no podemos hacer es rebajar la calidad de nuestros servicios", ha asegurado el director general de Mémora, que reconoce que se está negociando con los distintos proveedores para tratar de minimizar el impacto de la subida del IVA ante la "contención del gasto" que está registrando el grupo, formado por 130 empresas funerarias, con 1.200 trabajadores, y que, a través de Servilusa, es líder en el sector funerario de Portugal, donde facturó en 2011 más de 26 millones de euros.