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El voto emigrante hace retroceder en 10 puntos la participación el 21-0

El PSdeG pierde finalmente 227.000 sufragios mientras PP y BNG caen más de 120.000

Feijóo, flanqueado por Rueda (izquierda) y Puy saluda a sus seguidores en la noche electoral.
Feijóo, flanqueado por Rueda (izquierda) y Puy saluda a sus seguidores en la noche electoral.

Como apuntaban todos los pronósticos, el escrutinio del voto de los emigrantes realizado ayer no varió ni un ápice los resultados de las elecciones autonómicas del 21-0. La implantación en el extranjero del llamado voto rogado —el elector tiene que solicitarlo previamente para recibir las papeletas— ha arrojado mínimos históricos de participación: de los más de 397.000 gallegos censados fuera de España, solo ejercieron su derecho 12.954, apenas el 3,25% del total. Sumados estos sufragios a los emitidos en Galicia hace nueve días, la abstención se eleva notablemente con respecto a los anteriores comicios autonómicos. En 2009 votó en Galicia más del 70% del censo, cifra que bajó al 64,43% con el sufragio exterior. Esta vez, acudió a las urnas en la comunidad el 63,8% de los censadois que, tras el escrutinio de la diáspora, cae al 54,9%, casi diez puntos menos de participación que hace cuatro años.

El escrutinio de ayer confirmó la tendencia de que los llamados residentes ausentes apoyen de forma invarible al partido que gobierna en Santiago y en Madrid. En 2009 se decantó por el PSdeG, que pudo de ese modo restar un escaño a los que había logrado Alberto Núñez Feijóo en el territorio de la comunidad autónoma. Esta vez, sin que los resultados finales se vean alterados, el PP ha logrado un triunfo arrollador, con 6.374 votos, el 49,2% del total, frente al 29,8% del PSdeG. Como también suele suceder siempre, el voto exterior perjudica de forma sensible a las fuerzas nacionalistas, aunque en esta ocasión la Alternativa Galega de Esquerda (AGE), ratificó su tercera plaza entre la diáspora, con una pequeña ventaja sobre el BNG: 617 apoyos a la coalición entre la Anova de Xosé Manuel Beiras y Esquerda Unida (el 4,76% del total) frente a los 603 de la organización frentista (4,65%).

Por provincias, el PP conquistó su triunfo más claro en Pontevedra (53,06%) y el PSdeG alcanzó sus mejores resultados en A Coruña (32,32%). El BNG defiende la tercera plaza frente a AGE entre los emigrantes censados en las circunscripciones de Lugo y Ourense.

El recuento de los sufragios exteriores permite ya obtener el resultado final y cuantificar el desgaste que ha afectado a todas las grandes formaciones políticas, incluido el PP, pese a su triunfo. Feijóo ha perdido 129.119 votos respecto a 2009, el 16% de los apoyos que había sumado cuando logró desplazar de la Xunta al bipartito de socialistas y nacionalistas. El fuerte aumento de la abstención y la mayor dispersión del voto de izquierda, tras la entrada en escena de AGE, le permiten, sin embargo, subir de 38 a 41 su número de escaños, sobre el total de 75 que tiene el Parlamento autónomo.

En cifras absolutas, el PP pierde incluso algunos votos más que el BNG, que se ha dejado en el camino 124.720. Claro que esa pérdida supone el 46% de los sufragios logrados por los nacionalistas en 2009. El escrutinio de la emigración provoca además que el Bloque acabe cayendo ligeramente por debajo de la barrera psicológica del 10% de los votos emitidos. La sangría de los socialistas es de enormes proporciones. Finalmente ceden casi 227.000 apoyos, el 47% de los que había logrado cuando el entonces presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, encabezó sus candidaturas.

Vázquez llama al PSOE a “trabajar más” para ganar “credibilidad”

El PSOE celebró ayer en su sede madrileña de Ferraz la primera Ejecutiva Federal tras su fracaso en las elecciones gallegas. Durante la reunión, el líder de los socialistas gallegos, Pachi Vázquez, intervino para explicar ante sus compañeros la derrota aunque, según aseguró a la salida el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, no se discutieron los tiempos en los que el PSdeG deberá fraguar una alternativa que intente sacar a la formación del pozo en el que están metidos desde el 21-O. “La decisión es de ellos”, afirmó Rubalcaba en referencia a los socialistas gallegos.

Rubalcaba citó la división de la izquierda como uno de los factores que explican la victoria del PP con tres diputados más ya que, a juicio del líder socialista, los electores no confiaron en un “gobierno alternativo” al de Feijóo porque tendría que haber salido de la suma de “cuatro partidos”, en alusión al PSdeG, el BNG y la coalición entre Esquerda Unida y Anova que se presentó a las elecciones como Alternativa Galega de Esquerda. Rubalcaba rechazó, eso sí, la interpretación de los resultados que realizó José Bono y que achacó la derrota a los pactos de los socialistas con formaciones distintas en cada comunidad autónoma. “La desnaturalización se puede dar por pactar con alguien que no tiene que ver contigo, no por pactar con muchos”, esgrimió Rubalcaba.

El secretario general del PSdeG, Pachi Vázquez, aseguró que el encuentro del máximo órgano de los socialistas fue “positivo” y que sus miembros mostraron un “apoyo total” a Alfredo Pérez Rubalcaba pese al hundimiento del partido tanto en los comicios gallegos como en los vascos. Con todo, el dirigente socialista detectó una “sensación” común de que “hay que incrementar el trabajo, sintonizar más con la sociedad y ser capaces de conseguir más credibilidad”. “Salgo con la esperanza de que el partido va a redoblar sus esfuerzos para encontrar ese espacio que siempre tuvimos y que en este momento no somos capaces de encontrar”, concluyó Vázquez.

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