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La juez pidió investigar el chivatazo que avisó a Tauroni de los registros

Molina vio indicios de un presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos en el aviso que hizo Blasco al cabecilla de la trama

José Vicente Gómez Tejedor, abogado de Tauroni, ayer, a las puertas del TSJ.
José Vicente Gómez Tejedor, abogado de Tauroni, ayer, a las puertas del TSJ.

La magistrada Nieves Molina, titular del juzgado de Instrucción número 21 de Valencia y que investigó el fraude de más de seis millones de euros de las ayudas de cooperación que otorgó la Generalitat entre 2008 y 2011 hasta que la causa pasó al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana, pidió en julio pasado investigar otro presunto delito relacionado con la trama que desvió el dinero destinado a países del tercer mundo. Se trata de la comisión de un presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos basado en que los cabecillas de la trama fueron advertidos “de algo inminente” el día antes de que se produjeran las primeras detenciones.

¿Has visto ‘Lo que el humo se llevó’?

Una conversación en términos casi surrealistas, apenas comprensible en otro contexto pero que en esta causa da a entender por su torpeza que se está usando una clave secreta bastante infantil, da ahora más pistas, ocho meses después de la operación que acabó en prisión con el principal cabecilla de la trama de la cooperación, Augusto César Tauroni, sobre el chivatazo que supuestamente le alertó de que se cernía sobre la red mafiosa una amenaza en forma de detenciones y registros. La conversación intervenida tuvo lugar a las 18.05 del pasado 22 de febrero, un día antes del operativo ordenado por la juez Nieves Molina, y evidencia que Tauroni y su hermano Arturo se alertaban de las detenciones y, de ser ciertos los indicios, iniciar una supuesta destrucción de pruebas. La conversación discurrió de la siguiente manera:

Arturo Tauroni: Sí, dime.

Augusto C. Tauroni: Arturo.

A. T.: Dime.

A. C. T.: Oye, la mamá me ha dicho que si tú has visto la película de Lo que el viento se llevó.

A. T.: ¿Lo que el viento se llevó? Ah, vale, OK, OK, sí, sí que la he visto.

A. C. T.: Y la otra que, ¿Lo que, el... el humo se llevó?

A. T.: Sí, sí.

A. C. T.: Vale, de acuerdo.

A. T.: Vale, OK, gracias.

A. C. T.: Hasta luego, hasta luego adiós.

Con esta breve conversación culminó una cadena de mensajes que pudo dar al traste con la investigación. Y según las conversaciones aportadas por la juez, todo comenzó unos días antes, cuando Blasco envió un papel a Tauroni. El exconsejero habló con el imputado el 17 de febrero y Tauroni le dijo “el paperet [papelito] ya lo he visto”. Y Blasco le dijo: “Vale ¿eh? Es que eso, este que está en compañía mía, aquí presidiendo el tema este, que tiene siempre alguna información de eso ¿no? Pues me lo comentó el otro día”.

Cinco días después, la víspera de las detenciones, la secretaria de Blasco llamó a Arturo Tauroni a las 13.00 y le dice: “Una cosita simplemente, de lo que te di el otro día, lo que iba anotado, coméntale, por favor, que va a ser inminente y que se lo tome en serio”. Su interlocutor solo respondió: “Vale, vale”. Horas después, pasadas las seis de la tarde, se comunican los hermanos y muestran su interés por una película de título inédito: Lo que el humo se llevó.

Según las pruebas acumuladas en el sumario, el exconsejero y exportavoz del PP en las Cortes Valencianas Rafael Blasco dio un aviso por medio de su secretaria, María Ángeles Rincón, a los cabecillas de la trama el pasado 22 de febrero, un día antes de que una operación policial ordenada por Molina concluyera con la detención de los 14 primeros imputados, entre ellos Augusto César Tauroni, el único que permanece en prisión desde hace ya ocho meses. “Una cosita simplemente”, anunció Rincón a Arturo Tauroni, hermano del cabecilla, la víspera de los registros, “de lo que te di el otro día, lo que iba anotado, coméntale, por favor, que va a ser inminente y que se lo tome en serio”.

Molina emitió el pasado 29 de junio un auto en el que elevaba al TSJ una exposición razonada sobre la pertinencia de que el alto tribunal prosiguiera con la instrucción de la causa dada la condición de aforado del diputado Blasco y dados los indicios de la comisión de hasta seis delitos: fraude de subvención, prevaricación, cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos y falsedad documental. Y en dicho auto ya apuntaba la posible comisión de otro más. Basándose en ciertas conversaciones y en la declaración de Rincón, la secretaria del entonces síndic del PP, la juez asegura: “Se infiere que el exconsejero tuvo conocimiento de que se iban a practicar las detenciones y avisó de las mismas al grupo del señor Tauroni; de desconocer la actividad ilícita desarrollada por el mismo, con toda seguridad no habría revelado la actuación policial inminente”.

Una semana después de pedir oficialmente la imputación de Blasco en la causa, remitió el 5 de julio al decanato una providencia para que otro juzgado designado por reparto investigara el supuesto delito de descubrimiento y revelación de secretos. En este escrito incorporaron cuatro conversaciones telefónicas registradas entre el 17 de febrero pasado y el mismo 22 de aquel mes, además de las declaraciones que prestó como testigo Rincón cuando la interrogó Molina.

De hecho, la relación entre el aviso del exconsejero a la cúpula y las detenciones la hizo la propia Rincón en dicha sesión de toma de declaraciones ante Molina cuando el fiscal se interesó por la conversación que mantuvo con Arturo Tauroni, y ella vinculó ambos hechos.

Por otra parte, la magistrada Pía Calderón, la nueva instructora de la causa desde el TSJ, tendrá que decidir en los próximos días si pone en libertad o no a Augusto César Tauroni tras ocho meses en prisión. Ayer se celebró en el Palacio de Justicia de Valencia una comparecencia para dilucidar el futuro del principal imputado, solicitada por su abogado. Tauroni dirigía la trama desde la Fundación Hemisferio, desde la que gestionaba y desviaba las ayudas otorgadas a media docena de organizaciones no gubernamentales. La prisión comunicada y sin fianza fue decretada por la juez dado el riesgo de fuga del imputado.

La juez decidirá si el principal

imputado sigue en prisión

Tauroni fue trasladado en furgón policial desde la cárcel de Picassent y llegó al TSJ a las 9.55. Apenas una hora después volvía a ser conducido a la prisión. “Yo siempre tengo confianza en la Justica”, fue lo único que dijo José Vicente Gómez Tejedor, abogado de Tauroni, a la salida de la comparecencia.

 

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