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MUSEO DE REPRODUCCIONES DE BILBAO

Un vistazo a la Acrópolis

Inaugurada una exposición temporal que recorre el símbolo religioso y mítico de la Antigua Grecia a través de esculturas

Reproducción del frontón este del Partenón, una de las piezas de la muestra sobre la Acrópolis
Reproducción del frontón este del Partenón, una de las piezas de la muestra sobre la Acrópolis

El Museo de Reproducciones Artísticas de Bilbao, dependiente de la Diputación Foral de Bizkaia y del Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Bilbao, ha inaugurado hoy la exposición temporal Akropolis. Mito biziak, que podrá visitarse hasta el 7 abril. En ella se realiza un recorrido por el mítico templo a través de las esculturas pertenecientes a los fondos del museo. Coincidiendo con la inauguración de la exposición temporal, el Museo de Reproducciones ha lanzado un microsite que se estructura en tres secciones: los edificios, los protagonistas y los mitos.

La Acrópolis fue el escenario religioso de la antigua Atenas. En ella, mito e historia se entrelazaban para glorificar el pasado de la ciudad y, especialmente a su diosa, Atenea. Los visitantes tendrán ocasión de conocer el momento de mayor esplendor ateniense, cuando en el siglo V a.C., Pericles desarrolló un programa constructivo que pobló la roca de templos y monumentos en honor a Atenea. La diosa era el centro de un estudiado programa propagandístico que, valiéndose de la arquitectura y los mitos asociados al lugar, distinguía a la ciudad como paradigma de lo griego.

Pero la Acrópolis de Atenas no era solo Atenea, sino que reunía santuarios diversos. El principal se conoció como el Templo Antiguo de Atenea Polias, reinterpretado después en el Erecteion. En la terraza situada entre ambos edificios se ubicaba el altar de Atenea, en el que terminaba la más importante de las celebraciones en su honor, el Festival de las Panateneas.

La primera sección de la exposición se dedica precisamente a Las Panateneas, cuyo festival supuso la celebración religiosa más importante de la antigua Atenas. Según sus habitantes fue creada por Erecteo, rey mítico de la polis, para conmemorar el prodigioso nacimiento de Atenea. Se celebraba anualmente durante el mes de Hecatombeón (agosto) pero, cada cuatro años, las ceremonias se enriquecían y prolongaban dando lugar a las Grandes Paneteneas. La fiesta tenía lugar el día 28 de ese mes, en la fecha exacta del nacimiento de Atenea. La ceremonia central del acto consistía en la entrega de una nueva vestidura para la antigua estatua de la diosa que se custodiaba en el Erecteion. Tras la ofrenda, se llevaba a cabo un sacrificio de cien reses en el altar de Atenea.

Una de las metopas de la muestra
Una de las metopas de la muestra

La segunda sección de la exposición se centra en las metopas del Partenón, que proclamaban al mundo entero la victoria de los atenienses frente a los persas en 480 a.C. De los cuatro ciclos bélicos que decoraban el Partenón, el mejor conservado es el del lado sur en el que se representa la Centauromaquia. Para los antiguos griegos esta lucha simbolizaba la victoria de la civilización, de Atenas, frente a la irrupción del caso, de las fuerzas devastadoras de lo incivilizado, identificadas con los persas. En el lado sur, este segundo concepto se personifica en los centauros, unos seres míticos mitad hombre mitad caballo.

La tercera sección muestra, como no, a Atenea. La presencia de la divinidad femenina protectora de Atenas se dejaba sentir en todos los rincones de la ciudad y, especialmente, en la Acrópolis. En su honor, Pericles hizo construir el Partenón. Además de ser el templo más ornamentado de la antigua Grecia, se decoró con motivos estrechamente relacionados con la divinidad residente, sobre todo en los frontones situados en los extremos del templo. Ambos se engalanaron con sendos mitos relativos a Atenea. Al oeste se representó la lucha entre la diosa y Poseidón por el dominio del Ática y al este su nacimiento.

La cuarta sección hace un recorrido por los otros dioses y diosas que se veneraban en la Acrópolis, y que en la mayoría de los casos guardaban una relación directa o indirecta con Atenea, convirtiéndola en la unificadora de todos los cultos. La cabeza de Zeus/Poseidón y la escultura de Diana de Gabies son algunas de las obras que se mostrarán en esta sección.