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El Matadero cambia de timonel

Carlota Álvarez Basso sustituye en la dirección del centro cultural madrileño a Pablo Berástegui

Pablo Berástegui, director del centro cultural Matadero Madrid. Ampliar foto
Pablo Berástegui, director del centro cultural Matadero Madrid.

En el área de las Artes del Ayuntamiento siguen jugando a los barquitos. El último en ser “tocado”, aunque no “hundido”, ha sido Pablo Berástegui , al frente del centro cultural Matadero desde hace cuatro años y el principal responsable de que ese macroespacio de cien mil metros cuadrados se haya convertido en el buque insignia de la cultura madrileña, con un proyecto basado en la promoción de la creación contemporánea. La semana pasada el tiro daba de lleno en la Dirección General de Calidad del Paisaje Urbano, de reciente creación, perteneciente al departamento de patrimonio histórico y que, de forma efímera, ha dirigido hasta hace poco más de una semana Carlos Baztán. Hundido. Con este último lanzamiento desde las filas del delegado Fernando Villalonga, solo sigue intacto del antiguo equipo que dirigió Alicia Moreno Manuel Lagos, como director de actividades culturales de MACSA, la empresa pública desde la que se gestiona la cultura madrileña.

El relevo de Pablo Berástegui lo cogerá, si finalmente firma el contrato que le han puesto sobre la mesa —todo indica que así lo hará, según fuentes del consistorio—, la viguesa Carlota Álvarez Basso que fue gerente en la Fundación Córdoba Ciudad Cultural para luchar por la capitalidad europea —que no consiguió—, y viene avalada por su experiencia en la gestión cultural en la antigua Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. También puso en marcha el Museo de Arte Contemporáneo de Vigo (MARCO) y levantó el departamento de audiovisuales del Reina Sofía. Se trata de uno de los últimos fichajes de Villalonga, que el pasado mes de marzo la colocó al frente de otra dirección general de nuevo cuño, Planeamiento y Evaluación.

Berástegui solo está tocado porque, según aseguran en el área de las Artes, seguirá “durante unos meses” en Matadero y, después, “continuará en el equipo de las Artes desarrollando labores dentro del área”. Le cambian de sitio y de función. Suenan, por encima de otras muchas, dos palabras: “Conde Duque”, ese gran buque cultural de la ciudad que está más encallado que el Costa Concordia.

Ya desde hace un par de meses, Álvarez Basso viene emergiendo en los despachos de Matadero. “Ha estado tomando nota de todo, pidiendo informes de todo, estudiando”, aseguran varios trabajadores. Ha preparado el relevo a conciencia. Así lo hizo también antes del verano Mikel Olaciregui en la preciosa Cineteca, ubicada en el mismo centro cultural de Arganzuela y que ahora ya dirige oficialmente el donostiarra, exdirector del festival de cine de San Sebastián. Sustituye a Antonio Delgado —hundido— que dirigía desde allí el festival Documenta Madrid.

De los planes de la sucesora de Berástegui no se sabe nada aún, salvo que “están enmarcados en los cambios que viene acometiendo el delegado”, según fuentes del consistorio. Que existe un Plan Estratégico de Cultura del Ayuntamiento de Madrid (PECAM) está más que confirmado —esta misma semana se celebraban aún reuniones con distintos colectivos vinculados a la cultura de la ciudad para recoger ideas—; y que se culminará con unas jornadas previstas para los días 24, 25 y 26 de este mes bajo el título La cultura de Madrid a debate en CentroCentro, también. Que el juego está a punto de terminar es claro, porque apenas quedan antiguas naves a flote. Lo que queda por saber es en qué consistirá ese plan y a qué se va a jugar a partir de ahora en el área de Las Artes.

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