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La forense policial del ‘caso Ruth y José’ echa en falta un hueso de las pruebas

La posible ruptura de la cadena de custodia de las muestras es clave para la defensa del presunto asesino

Hoguera de Las Quemadillas donde fueron hallados restos humanos.
Hoguera de Las Quemadillas donde fueron hallados restos humanos.

“Que en estas fotografías nos aparece la muestra número 8”. Es la última frase de la declaración que prestó el 28 de septiembre la forense con carnet de la policía número 161 ante el juez José Luis Rodríguez Lainz. Una comparecencia que se prestó en la instrucción que se sigue por el presunto asesinato en Córdoba de los hermanos Ruth y José. A la técnico se le estaban mostrando imágenes de los distintos restos óseos encontrados en el presunto escenario de la desaparición de los cuerpos de los dos niños a manos de su padre, José Bretón, en su finca de Las Quemadillas.

Aquellas fotos reflejaban las muestras con las que habían trabajado los forenses que refutaron su primer dictamen acerca del origen de los huesos. Si la técnico había concluido que los restos eran de origen animal, una decena de especialistas señalaron meses después que, sin lugar a dudas, los huesos pertenecían a dos niños de seis y dos años, edades idénticas a Ruth y José,.

A través de las fotografías, la forense fue identificando frente al juez cada uno de los huesos y de las imágenes, pero constató que la muestra número 8, que ella había documentado, no aparecía en ninguna las fotos que se le estaban mostrando. La médico especialista acababa de retractarse de su primer informe y reconocía su error y el origen humano de los huesos, pero la posible falta de la muestra número 8 podría hacer tambalearse el caso. Y fue suficiente para que el juez redactase un auto pidiendo a la policía un completo informe sobre el cumplimiento de la cadena de custodia de las pruebas del caso. Una cadena que, de romperse o violarse, podría servir de ariete para la defensa de José Bretón.