Barcelona sufre otra semana de paros en el servicio de autobús

La huelga afectará a las franjas de nueve a once de la mañana y de cuatro a seis de la tarde

Parada de autobús en la calle de Roger de Llúria, Barcelona.
Parada de autobús en la calle de Roger de Llúria, Barcelona.MASSIMILIANO MINOCRI

Por segunda semana consecutiva, la red de autobuses de Barcelona sufrirá paros intermitentes como viene sucediendo, interrumpidamente, desde el pasado 1 de octubre. La huelga afectará a las franjas de nueve a once de la mañana y de cuatro a seis de la tarde. Los servicios mínimos decretados por el Departamento de Empresa y Ocupación de la Generalitat serán del 25% durante la franja matinal y del 50% en la vespertina. La protesta está convocada por los sindicatos CGT, PSA y ACTUB.

Con el paso de los días y una mayor información sobre la huelga, la imagen de paradas de autobuses repletas de pasajeros desconcertados que se vieron durante las primeras jornadas ha ido cambiando. Este es el caso de Ramón Campos, un funcionario que utiliza habitualmente el autobús de la línea 28. El viajero confiaba en que minutos antes de que empezara la huelga acabaría pasando su autobús por una parada de plaza de Catalunya. “Comprendo que estén crispados, pero todos estamos igual, yo también soy funcionario y he sufrido este tipo de recortes”, explica Campos. “Con estos paros solo nos fastidian a los que menos culpa tenemos”, añade. Los empleados de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) protestan por la aplicación de un real decreto que recorta a los trabajadores públicos el equivalente a la paga extra de Navidad.

A la misma parada llega un estudiante, preguntando si hay huelga. “Si lo que quieren es protestar de verdad, deberían dejar pasar a los usuarios sin pagar. De esta manera, los de arriba se darían cuenta que de verdad están perdiendo dinero y gastando gasolina sin generar ningún beneficio” espeta antes de marcharse disgustado.

El seguimiento a la huelga de los trabajadores siguió siendo importante durante la última semana, según fuentes de TMB, pese a tender a la baja respecto a las primeras jornadas. Para minimizar las molestias a los pasajeros, TMB indica que aunque la teoría diga que los paros son de dos horas, los conductores están obligados a terminar el recorrido que iniciaron antes de la hora de inicio de la protesta. De esta manera, en muchos casos los autobuses siguen circulando durante los paros hasta llegar a la parada final de su línea.

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