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Un directivo de Vitalia se desentiende de las comisiones

Antonio Albarracín ex director comercial de Vitalia declara ante la comisión parlamentaria de los ERE

Antonio Albarracín, en su comparecencia en la comisión de investigación sobre los ERE.
Antonio Albarracín, en su comparecencia en la comisión de investigación sobre los ERE.

La comisión de investigación sobre los ERE ha reanudado esta mañana las comparecencias con silencio. El ex director comercial de Vitalia Antonio Albarracín se ha negado a responder a las preguntas de los diputados y ha rechazado todas las acusaciones vertidas en el sumario contra él en un breve alegato. Entre ellas, el exdirectivo ha rechazado que influyera en la toma de decisiones de su empresa, o que conociera la negociación para los ERE y a las aseguradoras.

“¿A quién beneficia la inclusión de intrusos [personas ajenas a las empresas beneficiadas]? En ningún caso a la consultora”, ha comentado Albarracín sobre la existencia de polizones en los ERE que subvencionó la Junta entre 2001 y 2010. La consultora Vitalia gozó de la gran mayoría de contratos con la Dirección General de Trabajo entre 2001 y 2005, año en la que las jugosas comisiones (fuera del precio de mercado, según denunció la Guardia Civil), pasaron a la consultora Uniter. Tanto Vitalia como Uniter realizaban los cálculos actuariales para que los prejubilados pudieran cobrar sus pólizas pagadas por las aseguradoras.

Albarracín se ha presentado como un simple letrado y ha afirmado que desconocía la operativa que permitió la inclusión de intrusos y cómo pudieron ocurrir los abusos detectados, a pesar de que se reunía cada mes con el ex director general de Trabajo Javier Guerrero “para desbloquear los impagos”. “Quiero dejar claro que no tengo vinculación con intrusos, sindicatos, empresas o partidos políticos”, ha asegurado.

Los diputados le han preguntado por la acusación de Juan Francisco Guerrero, exchófer de Guerrero, que describió cómo le entregó sobres con billetes para dárselos a Guerrero. “¿Entregó sobres a Guerrero?”, le preguntó la diputada de IU Alba Doblas. Mientras, Albarracín se rascaba la barbilla y la nariz sin ánimo de responder.

Además, los diputados le inquirieron sobre qué tipo de concurrencia pública hizo posible la selección de las consultoras por parte de la Consejería de Empleo, y cómo se fijaban las cuantías y las comisiones que a posteriori se repartían los múltiples intermediarios desde que las empresas cerraban los ERE con los sindicatos.