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El PSC facilitará a Trias la aprobación del plan de actuación municipal del mandato

Jordi Martí llega a un acuerdo de mínimos con el alcalde y anuncia la abstención

Voces críticas al pacto entre socialistas de la Federación de Barcelona

Jordi Martí, en las fiestas de Gràcia de este año.
Jordi Martí, en las fiestas de Gràcia de este año.

No será un sí, tampoco un no, sino abstención. Finalmente, las negociaciones abiertas hace cinco meses entre el gobierno de Xavier Trias y el Partit dels Socialistes en el Ayuntamiento de Barcelona sobre la hoja de ruta del mandato, el Plan de Actuación Municipal (PAM), se cerraron el jueves en un mano a mano entre el alcalde y el presidente del grupo municipal, Jordi Marti. El acuerdo supone todo un balón de oxígeno para el alcalde, que después de pactar sus primeros presupuestos con el PP necesitaba ahora el apoyo para el PAM tras el divorcio con los postulados populares.

“Barcelona no se merece estar sin un proyecto, no se puede parar y el PSC facilitará que así sea”, ha mantenido repetidamente Jordi Martí al defender las negociaciones y la búsqueda de un acuerdo de mínimos con CiU. El jueves  lo repitió en la conferencia Barcelona, la oportunidad de Cataluña. En ella anunció el acuerdo al que había llegado con Trias: “Nuestra abstención permitirá que la ciudad siga con proyectos porque el nacionalismo catalán no tiene un proyecto de ciudad, solo la gestiona”.

El presidente del grupo municipal quiso hacer público el acuerdo en la conferencia, un día antes de defender esa posición ante el comité territorial del PSC, que es el órgano que debe plantear el sentido del voto de la federación el próximo 3 de octubre. Martí ha conseguido convencer al primer secretario de la federación, Carles Martí, de que lo que toca es abstenerse y facilitar el PAM a Trias. Pero no todos los miembros del comité piensan igual. Y de eso se hablaba al término de la conferencia en algunos corrillos.

Ante Pasqual Maragall, Joaquim Nadal, Montserrat Tura, Antoni Castells, el propio Carles Martí, Jaume Collboni —portavoz del PSC en el Parlament— y Antoni Balmón —primer secretario del PSC del Baix Llobregat—, el líder del grupo municipal socialista dejó claro que su compromiso con el PSC “es sincero pero a la vez es libre y consciente”. Y por si no quedaba clara su postura, añadió: “No puedo actuar contra mi conciencia”. Sonó un poco a órdago.

El acuerdo de Martí con Trias se ha desencallado en los últimos días. De hecho, la semana pasada el estado de las negociaciones hacía presagiar un no. Eso ha ocurrido cuando ambos partidos —CiU y el PSC— han concretado más sus posturas. El PSC planteaba seguir con el modelo de guarderías públicas municipales y finalmente el acuerdo establece que en este mandato se harán seis nuevas. La gestión de las mismas será pública cuando el Consistorio pueda contratar.

Uno de los proyectos urbanísticos que enfrentaban al PSC y CiU, el Blau@Ictinea del puerto de Barcelona que quería impulsar Trias, ha caído del PAM, tal como demandaban los socialistas. Otra línea roja era el plan de usos de Ciutat Vella, que CiU quería modificar para posibilitar más hoteles y apartamentos turísticos. De hecho, eso pactó con el PP. La solución final es “mantenerlo” después de que el PSC se aviniese a introducir modificaciones para construir hoteles de lujo, pero caso por caso. En la nebulosa quedan los apartamentos turísticos, que son los que más molestias provocan entre los vecinos. También han llegado a un acuerdo genérico de avanzar con el plan de los Tres Turons —que CiU quería replantearse—, la Sagrera, el plan del Besòs y Glòries. Para el gobierno de CiU, el acuerdo alcanzado con el grupo municipal es positivo. Y eso reflejaban las caras de los tenientes de alcalde Joaquim Forn y Sònia Recasens, que también asistieron a la conferencia.

 

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