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“Mejor ‘showman’ que ‘cansautor”

El Sobrino del Diablo, cantante y monologuista catalán, visita este jueves el Gruta 77

El Sobrino del Diablo, en una de sus actuaciones. Ampliar foto
El Sobrino del Diablo, en una de sus actuaciones.

“En 1940, unos científicos de la NASA consiguieron en Valladolid cruzar un chihuahua y una hiena… Al resultado le llamaron José María Aznar”, arranca la presentación de la canción La República Animal. También da una idea del particular estilo de Juan Gómez (Barcelona, 1969), El Sobrino del Diablo. Escribe canciones y las canta, pero niega ser un “cansautor”. ”Mejor showman”, añade, ya que sus creaciones las combina con monólogos humorísticos. Si un tema dice que “en el metro no cabe un alfiler”, frena para subrayar la hipérbole: “Siempre cabe, otra cosa es que te pinche”.

Presente en la escena madrileña cada dos o tres meses, aunque sus zonas fuertes son Cataluña (donde vive) y Aragón, hoy vuelve al Gruta 77 (Cuclillo, 6), donde debutó en la capital, apadrinado por Julián Hernández (Siniestro Total),  hace seis años. Con diez de carrera —desde que cambió las clases de Lengua por los escenarios— y más de 1.500 conciertos, presume de moderado éxito: “He conseguido vivir de esto, y es más de lo que logran el 95% de los músicos”.

Pregunta. ¿Quién o qué es El Sobrino del Diablo?

Respuesta. Un poco aprendiz de todo, maestro de nada. Hay muchas cosas de mi espectáculo que son de música, teatro, humor... Intento ser muy versátil para llegar a circuitos muy distintos, como por ejemplo, aquí en Madrid locales del tipo Beer Station que también se dedican a la comedia, y o espacios más de concierto como el Gruta 77. Quizá debería llamarme showman.

“Poco a poco fui creando monólogos ‘pre-canción’ y hasta la fecha”

P. ¿Cómo se le ocurrió el show?

R. No de golpe, sino por la evolución de mi carrera: yo solía conducir los conciertos y me di cuenta de que las introducciones de las canciones, que tenían un punto de humor, enganchaban. Así que poco a poco fui creando monólogos pre-canción y, hasta la fecha...

P. ¿Y el nombre? Juan Gómez no suena muy comercial. ¿Hacía falta algo tan satánico?

R. Lo soy un poco porque una de las músicas que más me influyó es el heavy metal. También empecé mi tesis sobre la figura del diablo en el romanticismo, porque lo veo como en esa época, cuando es un personaje positivo, el rebelde contra el orden establecido. Eso me interesa mucho, no la visión folclórica maligna.

“Mis canciones quizá no son diabólicas, pero tratan de no dejar indiferente”

P. ¿Sus canciones también son diabólicas?

R. Quizá no diabólicas, pero sí que tratan de no dejar indiferente, de hacer pensar. No hago canciones de amor, de autocomplacencia, digo lo que pienso.

P. Con tono ácido. ¿Lo ha agudizado con la crisis?

R. No, siempre he sido muy crítico con el capitalismo, con los bancos, con la monarquía. Lo que pasa es que ahora parece que tiene más vigencia, que se entiende mejor que este sistema no funciona, que a los bancos hay que rescatarlos y que el Rey se va a cazar elefantes. Pero yo siempre me he metido con los poderes fácticos.

P. ¿Tirar de bromas no le hace repetitivo?

R. Tengo 190 canciones, con sus respectivos monólogos, y nunca hago el mismo show. Sí que hay 30 o 40 que utilizo más a menudo y tengo un repertorio básico para cuando voy a un sitio nuevo, pero siempre intento innovar.

P. Es sobre todo profeta en su tierra, pero en Madrid tiene su hueco. ¿Cómo esquiva la supuesta rivalidad entre madrileños y catalanes?

“Me conformo con que vengan un 0,1% de los que verán el Barça-Madrid”

R. Es que, a quien le interesa que nos llevemos mal, es a los políticos, que son los que sacan beneficio de eso. Llevo seis años tocando aquí y nunca he tenido problemas. Pienso que las personas se relacionan sobre todo por su forma de pensar, no por su procedencia. Tengo un espectáculo para gente de mente abierta, de izquierdas —que suelen entenderme mejor, porque soy bastante ácrata— a la que le suele interesar lo que hago, sean de Madrid, Barcelona o Zaragoza.

P. Justo hoy desafía a un Barça-Madrid.

R. Es un riesgo, pero con que vengan al Gruta un 0,1% de los que irán a ver el partido, ya me conformo. Soy un artista con vocación minoritaria (ríe).

P. En los seis años que lleva visitando la capital, ¿cómo ve la oferta cultural?

“Madrid es tan grande que su oferta cultural también lo es”

R. Enorme. Porque vengo de Barcelona, que es más pequeña y tuvo mucha vida cultural, pero luego se redujo a la oferta del Ayuntamiento, y las salas que intentan otras cosas son castigadas con los impuestos y las licencias. Parece que interesa más que la gente vaya a las discotecas a meterse pastillas y a bailar música de mierda. Madrid es tan grande que su oferta cultural también lo es.

P. ¿Algún rincón madrileño le inspira para una canción?

R. Más bien las adapto. Por ejemplo el Raval y Pedralbes pasan a ser Malasaña y Salamanca.

P. Pero el mítico Javi Metal (protagonista de una de sus canciones) sí que es de Vallecas.

R. Claro, pero podría ser de cualquier barrio, porque habla de los heavies de 40 años, como yo. Pero Vallecas rima con metal y Horta, el barrio barcelonés de donde soy, no (ríe).

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