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La Guardia Civil escoltará a los pescadores en las aguas del Peñón

El secretario de Pesca recuerda que España "nunca ha cedido las aguas que Gibraltar reclama"

El conflicto pesquero entre Gibraltar y España en aguas de la bahía de Algeciras, que la colonia británica reclama como propias, no tiene visos de normalizarse; al menos en el corto plazo. El secretario general de Pesca del Ministerio de Agricultura, Carlos Domínguez, aseguró ayer que la Guardia Civil asistirá a los pescadores de La Línea de la Concepción y Algeciras que pretendan faenar en las aguas del Peñón. El pasado jueves,  Gibraltar comunicó que mantendrá la prohibición de pescar en sus aguas de acuerdo con las recomendaciones de un grupo de expertos ambientales de la colonia.

En rueda de prensa, Domínguez subrayó que España “defenderá el derecho de los pescaderos españoles a faenar en las aguas del Peñón, como lo ha hecho hasta ahora” y respaldó, de manera inequívoca, la iniciativa de los pescaderos de volver a faenar a partir de mañana lunes. Domínguez afirmó que en caso de incidentes “la Guardia Civil asistirá a los pescadores en todo lo que necesiten”, informa Efe.

Domínguez recordó que España mantendrá su posición jurídica, ya que “nunca se han cedido las aguas que Gibraltar reclama” y también comentó que, según sus datos, la situación en el sector pesquero de la Bahía de Algeciras es de “calma y tranquilidad”. “Vamos a esperar acontecimientos y ver cómo se desarrolla la situación en el caladero pero España mantendrá su posición jurídica, ya que nunca se han cedido esas aguas”, sostuvo.

El pasado viernes por la tarde, el Ministerio de Asuntos Exteriores envió a la embajada británica en Madrid una nota verbal —escrito diplomático oficial más común— donde se expresaba “la decepción” y “malestar” del Gobierno español ante la actitud del Ejecutivo gibraltareño.

Los pesqueros españoles pretenden que se vuelva a la situación acordada en 1999 con Gibraltar por la que los barcos podían faenar con todo tipo de artes en las aguas próximas al Peñón siempre que se mantuvieran a menos de 220 metros de distancia de las costas de la colonia. Este pacto fue revocado por el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, que pretende que en las tres millas de lo que llama aguas territoriales gibraltareñas impere la ley ambiental local que impide la pesca con red para preservar los caladeros.

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