El SAT reúne a más de 400 jornaleros en el inicio de su marcha por toda Andalucía

La manifestación partió desde Jódar, un feudo de la lucha agraria castigado por el paro

Los jornaleros del SAT inician la marcha desde Jódar hasta Jimena.
Los jornaleros del SAT inician la marcha desde Jódar hasta Jimena.JULIÁN ROJAS

A sus 65 años, Roque Montávez, ya jubilado, hizo ayer un esfuerzo sobrehumano para recorrer, con cerca de 40 grados, los más de 20 kilómetros que separan las localidades jiennenses de Jódar y Jimena. Hoy caminará otros tantos hasta Mancha Real y mañana los mismos hasta la capital. “Lo hago por mis seis hijos, todos ellos parados; el Gobierno y la Junta de Andalucía tienen que darles una solución porque ahora tenemos que vivir muchos de la familia con mi pensión de 500 euros mensuales”, comenta, exhausto, mientras se mira las ampollas de los pies.

Como Roque, que toda su vida ha sido trabajador eventual agrícola, más de 400 jornaleros iniciaron en Jódar la primera de las marchas obreras que el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) ha organizado por todas las provincias para exigir empleo en el medio rural y un mejor reparto de la riqueza. Otros años se han llevado a cabo marchas similares, pero la de este año ha superado las mejores expectativas de este sindicato que emerge durante el verano impulsado, sin duda, por el eco mediático que tuvo el asalto a dos supermercados la semana pasada y el anuncio de que en los próximos días volverán las “acciones sorpresa”.

“Estamos conectando con la gente, las acciones de los supermercados han impactado en la sociedad y son muchos los que nos dicen que llevamos razón en nuestras reivindicaciones”, afirmaba un exultante Diego Cañamero, secretario general del SAT, que compartía con el diputado de IU y alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, toda la atención de los muchos medios de comunicación nacionales e internacionales desplazados hasta Jódar.

A primera hora, antes de que los jornaleros se concentraran en la plaza del Ayuntamiento para iniciar la marcha, decenas de personas hacían cola a las puertas del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) de Jódar, una localidad de 12.000 habitantes cuya tasa de paro supera el 40%. Más de la mitad de su población activa solo tiene el recurso del subsidio agrario, que este año ven amenazado ante la dificultad para completar las 35 peonadas que se exigen para su cobro porque la sequía ha reducido drásticamente el número de jornales en la vendimia y en la aceituna. “Este año no emigraremos porque nos han dicho que no hay trabajo, y los únicos ingresos es la ayuda familiar de 426 euros”, decía Juana Vilches, de 31 años, que ha dejado en su casa a sus dos hijas de tres y nueve años para acompañar a su marido en esta marcha.

Con banderas andaluzas, republicanas y del Che Guevara, los jornaleros atravesaron las carreteras de esta comarca con gritos de “lucha obrera contra el paro” y “el pueblo unido jamás será vencido”. Lo hicieron en una larga fila que se mezclaba entre el mar de olivos, bajo un asfalto que quemaba y escoltados en todo momento por agentes de la Guardia Civil, que también habilitó una unidad de intervención especial alertada por las acciones sorpresa que el SAT ha anunciado sin quererlas desvelar. “Así mantienen la incógnita y se garantizan el seguimiento de los medios de comunicación”, concluía un vecino de Jimena, donde los jornaleros acamparon a la espera de la segunda etapa de este viernes.

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