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Escribir en condiciones

Axóuxere Editora estrena su residencia de escritores en Rianxo con la barcelonesa Irene La Sen

Irene La Sen es poeta. Una poeta que no lee. Se sabe los versos de memoria y los encarna ante el público, en tiempo real. Como si sucediesen de verdad. Tiene un libro que se llama Cal (2010) y tiene su myspace y su bandcamp, cosa poco frecuente entre los poetas que no cantan. A veces, lo que escribe y dice lleva música de Xarro de las Calaveras, un productor mallorquín que una vez militó en La Puta Opepé, pionera en el hip hop español. Despejando la incógnita, La Sen sería slam poetry y ciudad, no se sabe todavía en qué orden. Los próximos 30 días, sin embargo, se los va a pasar escribiendo en una vieja casa de tres plantas en Brión, una pequeña aldea de Rianxo.

La comunidad de Axóuxere Editora ha escogido a Irene del Valle de la Sen (Barcelona, 1984), su nombre civil, para inaugurar este fin de semana su residencia de verano para escritores. El Concello de Rianxo ha echado una mano en este germen de una futura escuela literaria pero no monocorde, abierta a disidencias. “Necesitaba un tiempo y un espacio para trabajar sin más preocupaciones”, confiesa la poeta recién instalada en la parroquia de Leiro, a unos diez kilómetros de la Praia das Cunchas. “Estoy acostumbrada a dejar que la poesía se escurra entre el resto de las actividades del día a día. Tenía ganas de probar la experiencia de recrearme en la escritura”.

En realidad, es un intercambio. Axóuxere la instala en su casa, con un ático, una conexión a Internet y toda la autonomía que ella quiera, y le abre de par en par su catálogo, por si quiere publicar. La Sen, a cambio de la oportunidad de “buscar otra poesía” en un entorno que no es el suyo, el rural, y rodeada de gente “que cree en el conocimiento y el trabajo en común”, imparte un taller sobre slam poetry y procesos sociales que el sábado arrancó en el auditorio municipal. El próximo 16 de agosto también dará un recital con música electrónica en la Plaza Rafael Dieste. Ambas citas son gratis.

La selección del próximo invitado volverá a depender de su “singularidad”

“Todo está unido”, se lanza Roberto Abuín, uno de los miembros del colectivo de “resistencia creativa y trabajo comunitario” que opera en www.axouxerestream.com desde hace poco más de un año. “Editar libros forma parte de un proceso más global, político, de crítica de la creatividad. Nos preguntamos cómo sería el contexto ideal para escribir y si seríamos capaces de crearlo nosotros y compartirlo. La respuesta es esta residencia, que tendrá continuidad en otoño con otra para la que ya hemos abierto el plazo de presentación de proyectos, que termina el 31 de agosto”.

La selección del próximo invitado volverá a depender, explica Abuín, de la “singularidad” de la propuesta con la que concurra, “de su ser salvaje”. La convocatoria es internacional, se inclina por la lusofonía y está blindada contra la tecnocracia literaria. De poco vale agitar un currículum convencional. De hecho, ni siquiera se incluye entre los requisitos para optar a una plaza en la residencia. Basta con sintetizar el proyecto en un folio y dedicar otro a una presentación en primera persona. “Nos mueve la autenticidad, no la representatividad”, despacha el editor.

Tras la publicación de Camiñando, un clásico del pensamiento libertario del siglo XIX, obra del norteamericano Henry David Thoreau (1817-1862), el equipo de Axóuxere prepara ya dos nuevos títulos para después del verano. Por un lado verá la luz Indeterminacións, una antología de ensayos del poeta y editor Carlos Lema. Por otro, lo hará la primera versión en gallego de As portas da percepción de Aldous Huxley, que ultima el propio Roberto Abuín.