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“Una maravilla” de arranque

Tres residencias de ancianos acogen otros tantos recitales en la jornada inaugural de la Quincena Musical de San Sebastián

La soprano Miren Urbieta, ayer durante su actuación en la Fundación Zorroaga. Ampliar foto
La soprano Miren Urbieta, ayer durante su actuación en la Fundación Zorroaga.

“Los grandes escenarios son más impersonales. Aquí no puedes evitar ver al público, la cercanía se nota”. La soprano Miren Urbieta fue una de las encargadas de actuar ayer en la jornada inaugural de la 73ª edición de la Quincena Musical de San Sebastián, que ofreció un total de 10 conciertos gratuitos a lo largo del día.

Como novedad, tres de esos recitales se celebraron en otras tantas residencias de ancianos de la ciudad, respondiendo a la iniciativa Quincena Solidaria, una idea que pretende contagiar la alegría de la música a los más mayores.

La jornada arrancó con un concierto en la Fundación Zorroaga, en el que Urbieta y el tenor Iker Casares actuaron acompañados por el pianista Borja Rubiños. La cita tuvo una gran acogida, ya que “por muy buenos que sean los cuidados que reciben, muchos ancianos están limitados a este tipo de espectáculos”, según dijo la cantante.

“Aquí la cercanía se nota”, aseguraba la soprano Miren Urbieta

Tanto Casares como Rubiñas pudieron ver cómo los ancianos, muchos programa en mano, disfrutaban con su talento. “Están deseando ver lo que vas a hacer, y les parece todo una maravilla. Son de los más naturales”, decía después el pianista.

Un escenario improvisado en el gimnasio de la residencia fue el marco escogido para un concierto que entusiasmó los asistentes. Entre barras y camillas, los ancianos disfrutaron de las interpretaciones de varios fragmentos de zarzuelas de Barbieri y de arias de dos de las óperas más clásicas del repertorio: La Traviata, de Verdi, y Pagliacci, de Leoncavallo.

“Me he vuelto loca, no podía ser mejor”, decía Begoña, residente en Zorroaga. Como amante de la música, ella no podía perderse el recital, que le pareció “de lo mejor que ha pasado en la residencia” en los tres años que lleva allí. Y es que le gusta de los conciertos ver “hasta los pies del pianista”.

“Me he vuelto loca, no podía ser mejor”, decía una de las espectadoras

Agustín Jiménez, animador sociocultural de la fundación y encargado de organizar el evento, destacó la importancia de actos como éste, que “ayudan a romper la rutina de los ancianos y les traen muchos buenos recuerdos”.

De todos modos, también los hay quienes no tienen interés por las óperas ni por los pianos. Joaquín, por ejemplo, no escondió que la música no le gusta, le “aburre”. Pero incluso él agradeció este tipo de iniciativas porque “a la gente les encanta y son una alegría”.

Los músicos visitaron más tarde la residencia de Berio, mientras que el Cuarteto Intermezzo se acercó a la residencia Txara II, en el barrio de Intxaurrondo.

La Quincena Musical, que redondeó su jornada inaugural con otras siete actuaciones gratuitas, celebrará a lo largo de estos días un total de 63 conciertos que incluirán un total de siete estrenos y que concluirán el próximo 2 de septiembre.