Hernández veta una mina que tramita Industria en la futura Red Natura

El permiso para la cantera, de la época de Fraga, fue reactivado en 2011

Área de la Serra do Suído, en Covelo, donde se ubicaría la mina.
Área de la Serra do Suído, en Covelo, donde se ubicaría la mina. Lalo R. Villar

La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras declaró “no ambientalmente viable” la cantera que el departamento de Industria e Economía de la Xunta tramita en el corazón de la Serra do Suído. La mina se enclavaría dentro de una de las zonas elegidas por el propio Gobierno autonómico para la ampliación de la Red Natura, actualmente en fase de participación pública.

Aunque la decisión final recae en Industria, departamento que dirige Javier Guerra, el informe desfavorable de Medio Ambiente resulta determinante para que se frene la explotación, que comenzó su periplo administrativo en la época Fraga. Como publicó EL PAÍS el pasado 1 de febrero, el gabinete de Guerra está tramitando esta cantera, promovida por la empresa David Fernández Investroc SL, en el interior del futuro Lugar de Interés Comunitario (LIC) Serra do Suído. El Plan Director de la Red Natura, también en exposición pública, veta de manera tajante, junto con los parques eólicos, las minas a cielo abierto en estos espacios de máxima protección. Considera que tienen un “impacto paisajístico crítico” y que conllevan “mínimas posibilidades de restauración a corto o medio plazo”. El proyecto desató las críticas de vecinos y ecologistas.

El dictamen desfavorable elaborado por la Dirección Xeral de Conservación da Natureza, fechado el 11 de junio, se remite al Plan Director, y recuerda que este excluye los aprovechamientos mineros en el interior de la red.

La firma granitera Longo quiere explotar el yacimiento desde el 2003

La única excepción es que la actividad sea anterior a la declaración del espacio como Lugar de Interés Comunitario, por lo que, dado que esta aún no se ha hecho efectiva, cabría esa posibilidad. Sin embargo, Medio Ambiente ha optado por tener en cuenta que la Serra do Suído podría ser Red Natura en cuestión de semanas. Eso sí, deja abierta una vía en caso de que, finalmente, la zona no entre en la ampliación. “Esta medida cautelar sería revocada en el supuesto de no materializarse la incorporación del citado espacio en la Red Natura 2000”, finaliza el informe.

Así, Conservación da Natureza no entra en los valores ecológicos que pondría en riesgo la cantera, simplemente se remite a la directiva europea sobre hábitats en la que se establecen las pautas generales de conservación. En este sentido, recuerda que los planes y proyectos que afecten a Red Natura, en caso de no estar relacionados con la seguridad pública o con la protección del medio ambiente, solo pueden ejecutarse si comparecen “razones imperiosas de interés público de primer orden”. Se entiende que, en este caso, la consellería no aprecia tal relevancia.

No obstante, la Cámara Oficial Mineira de Galicia, habitual en las alegaciones a los proyectos de las distintas administraciones, incide en que la normativa europea es contraria a los vetos genéricos, como el que la Xunta impone a las canteras a cielo abierto. Se apoyan en una guía de la propia Comisión Europea en la que se afirma que la Red Natura “no establece ninguna exclusión automática de actividades extractivas energéticas”. De este modo, la Cámara, en sintonía con ese texto emanado de la Comisión Europea, aboga por que se estudie caso por caso para determinar cuando la actividad minera es compatible con el entorno.

La mina vetada es la explotación granitera Longo, impulsada por David Fernández Grande Investroc SL y situada en el límite entre los municipios pontevedreses de Fornelos de Montes y Covelo. Comenzó su recorrido administrativo en 2003, cuando solicitó el permiso de investigación.

El plácet para realizar las catas y las pruebas que determinen si la actividad es viable le llegó ya con la Xunta bipartita, en abril de 2006. Sin embargo, nada más se supo de ella hasta que, a través de una orden del 4 de agosto de 2011, se sacó a información pública el proyecto, la correspondiente declaración de impacto ambiental y el plan de restauración.

Esta empresa, con sede en Vigo, durante los meses finales del Gobierno Fraga solicitó hasta 13 permisos de investigación en esta zona de Pontevedra colindante con Ourense. Doce de ellos están fechados el mismo día, 22 de febrero de 2005. Con el Ejecutivo en funciones se autorizaron cuatro de esas peticiones, una de ellas también acaba de ser rechazada por la Xunta

Patrimonio bloquea otra explotación de la misma firma

David Reinero

Junto con la cantera entre Fornelos y Covelo que afectaría a la ampliación prevista de la Red Natura, el Gobierno gallego también tumbó, tres días después, otra explotación en la misma Serra do Suido promovida por la misma empresa, David Fernández Grande Investroc. En este caso la cantera se ubicaría algo más al norte, en el municipio de Cotobade, fuera de espacios ya protegidos o que lo vayan a estar en el futuro. Pero aquí es el departamento Patrimonio el que emitió un informe “desfavorable” por la existencia de un yacimiento arqueológico.

En la zona, denominada Coto da Torre, se conservan los restos derruidos de una fortificación medieval, que cuentan con protección en las normas urbanísticas municipales y han sido catalogados por la Universidad de Santiago. La empresa promotora varió su proyecto cuando tuvo conocimiento de la existencia de ese yacimiento. Pero aún así su propuesta contempla que la zona de explotación de la cantera invadiría en 100 metros el ámbito de protección del yacimiento que se extiende 200 metros a su alrededor. Por ello Patrimonio considera que tendría un impacto “severo” y lo rechaza.

Al igual que pasó con la cantera entre Fornelos y Covelo, este proyecto también cosechó una importante oposición vecinal. En el proceso de evaluación de su impacto ambiental y patrimonial presentaron alegaciones el propio alcalde de Cotobade, la mancomunidad de montes del municipio y cuatro comunidades de montes particulares, dos comunidades de aguas, dos asociaciones de vecinos, dos asociaciones de cazadores, una asociación cultural y una empresa eólica. Pese a su rechazo y al informe negativo de Patrimonio, que por ahora bloquea el proyecto, la Xunta deja abierta la puerta a volver a estudiarlo “en el supuesto de que se produzca alguna modificación sustantiva”.

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