La gran retrospectiva de Tàpies

El MNAC y la fundación del pintor sellan un acuerdo para una gran exposición en 2013 con las pinturas del estudio del artista

"Amor a mort" ( 1980), obra de Antoni Tàpies.
"Amor a mort" ( 1980), obra de Antoni Tàpies.EFE

 “Siempre nos quedará Tàpies”. Una paráfrasis de las palabras que utilizó Bogart para el fundido final de Casablanca sirvió a Miquel Roca, presidente del patronato del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), para subrayar el carácter positivo y casi festivo, en estos tiempos que corren, del acuerdo de colaboración entre el buque insignia de los museos catalanes y la Fundación Antoni Tàpies.

Es un acuerdo histórico no solo porque su primer fruto será una gran y peculiar exposición del recién fallecido Antoni Tàpies, sino también porque materializa el definitivo cambio de rumbo que Pepe Serra ha aportado al museo que dirige desde enero, el cual atesora las colecciones de pintura mural de arte románico más importantes del mundo.

El cambio se vislumbró en pequeñas colaboraciones antes impensables, como la participación en el festival Screen con una proyección de vídeo 3D, y en este acuerdo plasma la voluntad de liberarse del corsé de “una cronología restrictiva”, tal como la definió Xavier Antich, presidente del patronato de la Fundación Tàpies, para enfrentarse a la lectura de las colecciones históricas desde una perspectiva contemporánea e incluso experimental.

Es una única muestra en dos espacios en los que habrá 120 pinturas

El primer resultado del acuerdo, “que generará nuevas narrativas y aportará mucho crédito internacional”, según Serra, será la exposición de Tàpies que se celebrará entre junio y octubre de 2013 simultáneamente en los dos museos, con el comisariado de Vicente Todolí, uno de los nombres más relevantes de la museología española en ámbito internacional. “Habrá 120 obras, repartidas entre los dos museos. Es importante recalcar que se trata de un proyecto concebido de forma unitaria, es una única muestra en dos espacios”, insistió Laurence Rassel, directora de la Fundación Tàpies, que con esta exposición inaugura en Barcelona una práctica que en Madrid las fundaciones Thyssen y Caja Madrid desarrollan con éxito desde hace varios años.

Sin embargo, la mayor novedad de la exposición será su carácter. No es una antológica y tampoco una retrospectiva al uso, aunque abarque desde 1945 hasta 2011. “Son las obras del estudio, las que no pertenecen a ningún museo ni colección, y aunque no podemos asegurar que sean todas inéditas, ya que la familia concede muchos préstamos, en su mayoría no se han visto nunca y, desde luego, nunca juntas con el discurso que hilvanará Todolí”, explicó Rassel, que aprovechó el momento para una breve digresión sobre cuáles son las obras que permanecen en el estudio de un artista. “Las más queridas y las más atrevidas, las que no están acabadas y las que son imprescindibles para su discurso”, enumeró. La exposición viajará por América Latina, empezando por México, Argentina y Brasil, y en España se apunta el Museo de Bellas Artes de Bilbao, aunque aún no hay nada en firme. “En América Latina hay mucha demanda y nunca se ha realizado una muestra de Tàpies de esta envergadura, capaz de renovar la mirada sobre su obra y redescubrir el gran pintor español del siglo XX, más allá de clichés y tópicos”, indicó Antich, que calificó de “ambición sostenible” el rasgo que caracteriza el acuerdo.

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Las obras, muchas inéditas, no pertenecen a ningún museo ni colección

Antich subrayó la importancia de un acuerdo entre dos instituciones, tan distintas aunque solo superficialmente, precisamente en un momento en que cada una está intentando mantenerse a flote arañando lo que puede. “Esta colaboración es a la vez un experimento, un símbolo y un mensaje hacia la posibilidad de imaginar escenarios diferentes y hacerlos posibles”, aseguró. “Además la historia del arte tiene tendencia a etiquetar artistas y movimientos y encerrarlos en cajones, que en cambio nosotros queremos abrir”, añadió Rassel.

Respecto a los posibles inconvenientes derivados de la lejanía entre los dos centros, Serra fue contundente. “Será una muestra tan potente que, cuando haya visto una parte, la gente querrá ver la otra y se desplazará de la forma que prefiera, medios hay muchos”, aseguró con un empuje y una positividad contagiosa, que no se veía desde hace tiempo en una rueda de prensa.

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