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El Consell de Cultura se deja llevar por la oleada taurina del PP

Ocho votos particulares evidencian la incongruencia de la decisión sobre el BIC

Todo hacía prever que el Consell Valencià de Cultura refrendaría el lunes esta conclusión: “Este Consell, que siempre se ha distinguido por la defensa de los seres vivos y de los ecosistemas, en particular de los animales y de los bosques, considera que no se puede informar favorablemente la petición de declaración de BIC [Bien de Interés Cultural] en el caso que nos ocupa”. El caso en cuestión se refiere a las corridas de toros y los festejos de bous al carrer, que la Consejería de Turismo propone declarar BIC en una resolución de 20 de febrero pasado.

Pero no fue así. Llama la atención que, en una votación incongruente con otras anteriores, precedida por tres informes contra el maltrato animal, una mayoría de 11 consejeros, todos propuestos por el PP, se manifestara en contra de la conclusión nada beligerante que encabeza esta columna. Y que admitiera de forma implícita los festejos taurinos como bien cultural. Sorprende que solo ocho consejeros hayan emitido un voto particular discrepante, suscribiendo dicha conclusión y todo el informe que la precede. Hay que decir que en este bando están los consejeros propuestos por PSPV y EU, es decir, Vicente González Móstoles, Ana Noguera, Vicente Muñoz Puelles, Pepa Frau, Jesús Huguet, Glòria Marcos y Francisco Moreno, pero también Elena Negueroles, propuesta por el PP. Y que, por descarte, debieron ser dos miembros nombrados por el PP los que cambiaran el voto tras apoyar inicialmente el informe en comisión.

Será el único BIC que

genera decenas de muertos

y miles de heridos

Son numerosos los argumentos del informe que avalan toda prevención ante la declaración de BIC para los toros. Y no sólo culturales o morales. En la resolución de la consejería se asimilan a bous al carrer explícitamente “las demás modalidades que acrediten su carácter tradicional”. Los discrepantes se plantean, con razón, que en caso de declararse BIC, afloraría “una contradicción flagrante entre becerros para niños (jònecs per a xiquets i dones que se sueltan en muchos pueblos) y el Código Penal que castiga la presencia de menores en espectáculos taurinos”. Otros detalles legales: las declaraciones de BIC comportan ventajas fiscales, como el 1% cultural, IVA reducido, descuentos en IRPF y otros impuestos. Los consejeros del voto particular se preguntan a quién beneficiarían las ventajas fiscales de un BIC en caso de declararse tal cosa los festejos taurinos, que es lo que probablemente ocurrirá pronto: “¿Podrían los toreros o las personas participantes deducirse cualquier gasto ocasionado? ¿Tendrían IVA reducido las operaciones comerciales, como la compra de toros para los bous al carrer u otras? ¿Se destinaría el 1% cultural en igualdad de condiciones a estos festejos que a la restauración del patrimonio declarado BIC?”. Y también: dado el ámbito de la declaración, en el hipotético caso de que una población se hubiera declarado antitaurina, “tendría la obligación de considerar BIC estos festejos”. Mutxamel, por ejemplo.

¿Tendrá IVA reducido

el alquiler de 'Ratón'

o la compra de toros?

El informe también aporta datos interesantes: durante 2011, los festejos de bous al carrer crecieron más de un 4%. Se produjeron 534 heridos y tres fallecidos. El último fallecido fue en Navajas el 21 de enero pasado. “Pese a que las medidas de seguridad se han redoblado”, entre los años 2000 y 2012 ha habido 37 muertos y miles de heridos: un interés más sanitario que cultural.

A lo mejor sorprende menos que los consejeros del PP cerraran filas para adoptar esta decisión si se considera que los Gobiernos de Madrid, Murcia y Castilla-La Mancha ya han declarado BIC los toros en el último año. Y también si se tiene en cuenta la última racha reivindicativa del Consell de Cultura con Santiago Grisolía al frente. Algunos creían que se estaba yendo demasiado lejos.