Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las obras en el paseo de Gràcia obligan a cerrar 16 meses un carril de Aragó

Los pasajeros de Rodalies accederán solo por las bocas de Pau Claris y Llúria

Las obras en el paseo de Gràcia obligan a cerrar 16 meses un carril de Aragó Ampliar foto

Las grandes obras de mejora en las infraestructuras del transporte público llegan con el buen tiempo. Este año, la temporada de liftings la abre la estación de Rodalies y Media Distancia de Passeig de Gràcia. Los trabajos, que comenzarán este 16 de mayo y se extenderán hasta septiembre de 2013, obligarán restringir el tráfico por la calle de Aragó a cinco carriles. El paso de trenes no se verá afectado, aunque solo se podrá acceder a las plataformas por las bocas de las calles de Pau Claris y Roger de Llúria.

Las obras, que implican una inversión de 12 millones de euros, incluyen una renovación total del vestíbulo principal de la estación, que duplicará su superficie total, hasta llegar a los 1.550 metros cuadrados. Las mejoras obligarán a cerrarlo durante 16 meses y a hacer excavaciones importantes, según explicaron ayer Armando Brigos, el director de Servicios Logísticos y Estaciones de Adif en Cataluña, y José Antonio Roldán, director de obras. Desde 1992 no se intervenía este espacio. Ya se han hecho los estudios técnicos para garantizar la seguridad de los edificios cercanos y el desvío de las conexiones de servicios de agua, luz y gas, entre otros.

Desde Adif explicaron que el tráfico de por la calle de Aragó siempre mantendrá cinco de los seis carriles en servicio. El cierre, sin embargo, se alternará en las diferentes bandas de acuerdo con las necesidades de los ingenieros. En un primer momento, los cinco carriles estarán concentrados en el lado montaña, después en el lado mar y, en la última etapa, ocuparán el centro de la vía. Por lo pronto, se ha suspendido el giro a la izquierda en el paseo de Gràcia para girar a Aragó. Ahora los conductores tienen que ir hasta Mallorca.

El tráfico ferroviario no se verá afectado por los trabajos

Adif y el Ayuntamiento de Barcelona también han diseñado una serie de recorridos alternativos para los 43.000 pasajeros que cada día utilizan la estación, que no podrán acceder a la plataforma de Rodalies y Media Distancia por las bocas de la confluencia de Aragó y paseo de Gràcia. Las del lado Llobregat solo estarán habilitadas para el servicio de metro.

El acceso de viajeros se hará por las bocas de las calles de Pau Claris y Roger de Llúria. Las del lado montaña serán de entrada; las del lado mar, de salida. En superficie, en el chaflán montaña Llobregat se instalará temporalmente una oficina de atención al cliente y máquinas expendedoras de billetes. Desde Adif aseguran que todo estará debidamente señalizado.

Otra de las mejoras implicará la modificación de la morfología de las aceras de la milla de oro barcelonesa. Se instalarán dos ascensores y tres escaleras mecánicas para mejorar la accesibilidad al nuevo vestíbulo desde la confluencia del paseo de Gràcia y Aragó. Asimismo, dentro del vestíbulo, se instalarán dos ascensores y cuatro escaleras mecánicas para conectar con los andenes.

Una vez acabadas estas obras, quedará pendiente la construcción de nuevas salidas desde los andenes y que se espera terminar en 2014. Los trabajos, que comenzarán en dos semanas, han sido adjudicados a la empresa Ortiz Construcciones y Proyectos.