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Y a las ocho horas se levantó la sesión

Un diputado del PSOE y un cargo de la Xunta se enredan en el debate sin interrupción de 167 preguntas parlamentarias sobre el parque móvil

Gonzalo Ordóñez (izquierda) y José Manuel Lage (derecha) durante la sesión.
Gonzalo Ordóñez (izquierda) y José Manuel Lage (derecha) durante la sesión.

“Cualquier vecino diría que ustedes no tienen otra cosa mejor que hacer”. Así le echó en cara ayer el director general de Relacións Parlamentarias, Gonzalo Ordóñez, al diputado socialista José Manuel Lage su insistencia en debatir en una misma sesión maratoniania del Parlamento 167 preguntas que hace un año le formuló por escrito a la Xunta. “Si no quieres caldo, siete tazas”, le respondió el socialista por el comportamiento tardón con la Cámara. Pero lo que ayer vería “cualquier vecino” en el Pazo do Hórreo sería a dos políticos hablando seis horas sin descanso para decir poca cosa.

El retraso de un año del Gobierno gallego en responder a las cuestiones por escrito habilitó legalmente a los socialistas para pedir que se les contestasen oralmente. Lo que para el Gobierno fue una pérdida de tiempo, para los socialistas resultó una muestra del “oscurantismo” y la “obstrucción” del Ejecutivo por no responder antes. Abierta pero educadamente enfrentados, Lage y Ordóñez optaron por alargar al máximo posible el tiempo de sus sucesivas intervenciones entre la una y las seis y media de la tarde, sin levantarse ni para comer ni para ir al servicio.

El debate kafkiano se originó por el retraso de la Xunta en sus respuestas

Las 167 preguntas giraban en torno al gasto en combustible, peajes, ruedas y reparaciones derivado del uso de vehículos oficiales por medio centenar de altos cargos de la Xunta en el segundo trimestre del pasado año. De las respuestas, con la polémica de fondo de la campaña del PP contra el uso de vehículos por el bipartito, se conoce que el presidente Feijóo gastó 1.804,69 euros en combustible de su coche oficial entre abril y junio de 2011. O que el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, gastó en el mismo periodo 1.018 euros en peajes.

La Xunta argumentó que buena parte de los gastos detallados ayer se verán reducidos este año a la mitad o a un tercio gracias a su plan para que algunos altos cargos no usen vehículos oficiales en exclusividad sino de forma compartida. Pero esa era solo la excusa del debate de ayer.

“Si no quieres caldo, siete tazas”, le dijo Lage Tuñas al director general

El Gobierno gallego destacó que en lo que va de legislatura ha respondido a “más de 37.000 preguntas”, un 70% de las formuladas, y argumentó que no son más porque es “materialmente imposible”. La Xunta, sin embargo, opta en ocasiones por responder a las preguntas escritas de forma genérica y a las orales limitándose a leer escritos que a veces no tienen que ver con la cuestión formulada.

Antes de las casi seis horas de debate sobre el gasto en vehículos, la sesión parlamentaria ya había consumido otras dos en otras cuestiones como la negativa del PP a eliminar el gasto en propaganda de la Xunta y la afirmación del Gobierno gallego, sin detallar los datos, de que gasta un 50% menos en publicidad que el anterior Ejecutivo. El PP también bloqueó la petición de una nueva ley gallega del juego y aceptó tomar más medidas de ahorro energético.

Pero esos debates con acuerdos y desacuerdos se produjeron mucho antes de que Lage y Ordóñez se enzarzaran en su estéril intercambio de cifras gracias a una aplicación kafkiana del reglamento de la Cámara. Para cuando terminó el debate de las 167 cuestiones de ayer, Lage amenazó con “hacer lo mismo con las 1.600 preguntas que la Xunta tiene sin responder”.