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Mos retoma un pabellón que cuesta 800.000 euros

El Ayuntamiento adeuda facturas por ocho millones

Louzán y Arévalo durante su visita a un campo de fútbol de Mos en septiembre de 2010.
Louzán y Arévalo durante su visita a un campo de fútbol de Mos en septiembre de 2010.

Casi al mismo tiempo en que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el pasado día 2, anunciaba que “no es momento de pabellones, autopistas y aeropuertos”, la alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo (PP), comunicaba que había desbloqueado la construcción de un pabellón deportivo en la parroquia de Castro, presupuestado en más de 800.000 euros. UPyD se hizo eco de esa coincidencia para denunciar “el absoluto despilfarro” del gobierno local y de la Diputación y para pedir “una racionalización de los recursos”.

La alcaldesa, no obstante, tiene sus razones para contradecir los planteamientos del presidente. En junio de 2009, Arévalo, que había accedido al cargo tras una moción de censura con el apoyo de un tránsfuga, se ufanaba de que “tras solo seis meses en la alcaldía, cumplimos la promesa que hice como concejal a los vecinos de conseguir un pabellón”. Era una promesa a los vecinos de su parroquia natal, con la que también, probablemente, quería borrar la impronta que dejaba su predecesora en el cargo, la socialista María Jesús Escudero, que había impulsado la construcción en el mismo lugar de un colegio público, gimnasio incluido, cuyas obras dejó en marcha.

La Diputación que preside Rafal Louzán se prestó enseguida, como en tantas otras actuaciones del anterior mandato en ese municipio, a financiar el 75%  del coste del pabellón. Pero la obra fue parada judicialmente por un problema de lindes, que es lo que la alcaldesa ha solventado ahora: pagando 7.000 euros por menos de 60 metros cuadrados.

Ha retirado 132.000 euros de ayudas a las asociaciones, las ANPA no reciben nada

Será el quinto pabellón deportivo de Mos (15.000 habitantes), mientras que el Ayuntamiento ha tenido que acogerse al plan de pagos del Gobierno para liquidar facturas atrasadas de proveedores por importe de ocho millones de euros que tendrá que devolver, tras los dos años de carencia, a razón de 1,2 millones anuales.

El ajuste municipal ha retirado ya 132.000 euros de ayudas a asociaciones (las ANPA, por ejemplo, no recibirán nada, y los clubes deportivos, la cuarta parte que en 2011: 15.000 euros) y aplicado incrementos a la actualización de las tasas municipales —que Arévalo impidió acometer a Escudero— de hasta el 150%, como en la de basuras. A su vez, en cambio, aunque atacó a la anterior alcaldesa por “el despilfarro” de pagar tres dedicaciones exclusivas en el gobierno local, Arévalo mantiene cinco en el suyo: 2.500 euros mensuales netos para ella y 1.900 para cuatro concejales, incluido el de deportes, quizá por la tarea que le requiere atender a tanto pabellón.