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El PSOE quiere que el pacto con IU sea para toda la legislatura

Los socialistas reclaman un Gobierno fuerte para defender los intereses de Andalucía

Pronostican un complicado “marco político y económico”

Reunión entre PSOE e IU para abordar el pacto en la Junta.
Reunión entre PSOE e IU para abordar el pacto en la Junta.

Ya lo anunció José Antonio Griñán cuando todavía estaba digiriendo el éxito de no haber perdido la Junta. "Andalucía necesita un Gobierno estable", sostuvo el presidente andaluz en funciones. El PSOE pasó a ser la segunda fuerza más votada de la comunidad la noche del 25 de marzo, pero el PP se quedó lejos de alcanzar, como pronosticaban los sondeos, la mayoría absoluta. El pacto entre PSOE e IU (que suman 59 parlamentarios, frente a los 50 del PP) es la solución que se atisba desde esa misma noche electoral. La duda es qué tipo de acuerdo se cerrará. Los socialistas prefieren que IU entre a formar parte de la Junta, pero no está claro todavía si la coalición se decantará por esta opción, por un acuerdo de legislatura desde fuera del Gobierno regional o por apoyar simplemente la investidura de Griñán.

La dirección del PSOE regional ha insistido este sábado en que la solución que se pacte "debe proporcionar estabilidad política y parlamentaria". Los socialistas concretaron, a través de un documento titulado Prioridades para el Gobierno y la Estabilidad de Andalucía, que aspiran a que la negociación abierta entre las dos formaciones alumbre una salida de largo recorrido. Es decir, que incluya "la gobernabilidad de Andalucía para toda la legislatura, para los cuatro años". El PSOE quiere "un acuerdo que permita un Gobierno fuerte para un tiempo difícil", aunque en el documento no se apuesta por una fórmula concreta.

Lo que sí ha hecho el PSOE es dibujar un panorama complicado para intentar convencer a IU de la necesidad de que Andalucía tenga un Gobierno fuerte con "plena capacidad al defender los intereses" de la comunidad en "un marco político y económico complicado". Son tiempos difíciles, pero no solo por la crisis económica, también por la relación enfrentada con el Gobierno central, en manos del PP.

El PSOE ha puesto como ejemplo los Presupuestos Generales de 2012. El proyecto de los populares, se quejan los socialistas en su documento, no solo no respeta el Estatuto en la inversión, "sino que además pone en riesgo la financiación efectiva de servicios públicos fundamentales".

Otro de los siete puntos que el PSOE andaluz quiere que recoja el acuerdo con IU es, precisamente, la "defensa del Estatuto de Autonomía", algo en lo que coincide Diego Valderas, coordinador regional de la coalición. El pacto también debe incorporar el "compromiso con la estabilidad presupuestaria" y "la creación de empleo como prioridad absoluta". Esa creación de empleo —Valderas ha indicado en varias ocasiones que la Junta debe marcarse como objetivo rebajar a la mitad el desempleo esta legislatura— debe pasar por la "protección del medio ambiente", según el documento distribuido por el PSOE. Los socialistas también fijan como prioritario para el acuerdo "la apuesta por las políticas sociales", es decir, por la sanidad y la educación públicas y por los servicios sociales.

Los socialistas abordan en su escrito, aunque sin mencionarlo, uno de los problemas que más dolores de cabeza les ha originado en el tramo final de la pasada legislatura: el escándalo de las irregularidades y corruptelas en los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). El PSOE andaluz propone que el acuerdo con la coalición de izquierdas propicie la "participación ciudadana y de las organizaciones sociales, así como la transparencia para avanzar en la lucha contra la corrupción, entendida como un aspecto inaceptable en la vida pública andaluza". La formación de Valderas ya ha reclamado la apertura de una investigación en el Parlamento regional sobre el caso de los ERE. El propio Griñán dijo hace unos días que no tiene inconvenientes en que se abra una comisión de investigación parlamentaria en este momento. El presidente en funciones, que hasta ahora había rechazado esta posibilidad, argumentó que, sin elecciones a la vista, no hay riesgo de que se puedan sacar "réditos políticos" de la investigación de un caso que está bajo instrucción judicial.

El último punto que los socialistas quieren que se incluya en el pacto es la "apuesta por la cultura y los valores mayoritarios de la sociedad andaluza, que demandan un gobierno desde la ética, que trabaje para una salida justa de la crisis, sin retrocesos sociales y con un reparto equitativo de la carga fiscal". Respecto a este último asunto, en el documento difundido el PSOE parece que deja abierta la puerta a cambios fiscales. En el preámbulo del texto, se critica que los Presupuestos del Gobierno central persigan la reducción del déficit casi exclusivamente a través de los recortes. "Se han obviado alternativas de carácter fiscal que, sin duda, contribuirían a una incidencia más equitativa de la carga que la sociedad española ha de soportar", se advierte en el documento. "No se ha apostado por un impuesto a las grandes fortunas, por la restauración de la fiscalidad al patrimonio o por la imposición sobre los depósitos bancarios", se añade.

Poco más se concreta en el escrito difundido por la dirección regional de los socialistas. En principio, no parece complicado que IU pueda aceptar estos siete puntos tan difusos. Donde podrían surgir problemas es con el primero, el que hace referencia a la necesidad de un pacto para cuatro años. Este asunto dependerá de la opción que finalmente escoja IU al apoyar a los socialistas. De momento, Valderas envió la semana pasada una circular a todas las asambleas de la federación para que se pronuncien sobre el acuerdo. En el documento se plantea dos preguntas: "¿En qué condiciones y cómo debe entrar IU en un Gobierno con el PSOE?" y "¿Cuáles son las medidas irrenunciables?".